hierbabuena y menta

El mundo de las hierbas ofrece todo un abanico de opciones. Muchas de ellas son similares en forma y aroma, por eso suelen confundirse. Un claro ejemplo son la hierbabuena y la menta; aunque se asemejan, sus usos y propiedades son distintos.

Lo primero a tener en cuenta es que el término menta hace referencia a una familia de plantas. Dentro de este grupo está la variedad spicata, conocida como hierbabuena; la peperina, la poleo, la limonera, la bergamota y la menta de Japón; por mencionar solo algunas de las tantas que se asocian con el término “menta”. A pesar de compartir parentesco, cada una posee características que las diferencian.

Hierbabuena y menta, una para cada cosa

hierbabuena y menta

El diccionario Larousse de Cocina define el término menta como una “planta aromática perteneciente a la familia de lamiáceas, muy olorosa, utilizada en infusión para aromatizar licores, pastillas y jarabes, y para aromatizar ciertas preparaciones de cocina”. Esta planta se distingue por poseer un tallo cuadrangular y hojas opuestas, ovaladas y aserradas. Su pigmentación suele ser verde intenso.

La peperina es la más difundida en Sudamérica. Entre sus múltiples aplicaciones está la coctelería, el coctel mojito cubano es un ejemplo; la confitería y la medicina. Se emplea mucho en infusiones por sus bondades digestivas y expectorantes. Su sabor es fuerte y anisado, en comparación con otras variedades y con la hierbabuena.

hierbabuena y menta

La hierbabuena, por su parte, posee una pigmentación un poco menos intensa que la menta peperina. Resulta muy olorosa y refrescante. Su forma es alargada en la punta y con bordes aserrados. Es fácil de plantar y reproducir. Es una de las más comunes en el planeta.

Muy versátil dentro de la cocina, se aprovecha para aportar esencia y sabor a guisos, caldos y sopas. Gracias a sus propiedades medicinales, funge como digestivo y analgésico. También abarca el ámbito coctelero y es protagonista en combinados, como el mint julep.

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