Entomofagia
Foto: @restaurante_punto_mx

En el futuro, la humanidad deberá buscar nuevas maneras de alimentarse para garantizar el bienestar de la mayoría. Una de las que más se habla, aunque pocos la conozcan, es la entomofagia: el consumo de insectos, arácnidos y artrópodos.

Debido a la importancia que puede tener esta tendencia en años venideros, la Guía Michelin elaboró una lista con datos curiosos al respecto.

Primero, hay que saber que el término deriva de los vocablos griegos “éntomos”, que significa insecto, y “faguein”, que es comer. Básicamente consiste en la ingesta de las criaturas mencionadas por humanos y animales.

Aunque pueda parecer grotesca para muchos, es más normal de lo que se piensa. En diversos países africanos y asiáticos es muy común, pero también se practica en naciones latinoamericanas y zonas de Australia.

El tema del momento

Entomofagia
En México, los saltamontes se sirven con tortillas de maíz

La entomofagia ha tomado predominancia en los últimos años debido a pronunciamientos de entidades internacionales. Desde 2013, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), ha abogado por promover esta práctica. Según han expuesto, los insectos poseen un alto contenido protéico, que es ampliamente superior al de la carne.

Con el pasar del tiempo, más y más personas se han animado a probarlos. Famosos como los actores Angelina Jolie, Salma Hayek y Zac Efron han dado su visto bueno. Además, diversas universidades del mundo han probado sus beneficios.

Incluso, restaurantes de renombre han dado el paso de incluir estos insumos en su carta. En España, Inglaterra y Estados Unidos se pueden encontrar locales sumados a esta moda.

¿Cuántos tipos de insectos se pueden comer?

De acuerdo con la FAO, hay más de 1.900 especies totalmente comestibles por humanos en el mundo. Por esta razón, se presentan como una alternativa viable y sostenible para garantizar alimento a futuras generaciones.

Los beneficios de la entomofagia

Especialistas de la Guía Michelin destacan que sus potencialidades están, principalmente, en que poseen mucha proteína. Según el tipo de insecto, este puede ofrecer casi la misma cantidad de proteína, o más, que la carne. Ejemplo de esto son los saltamontes, que poseen 20% de proteínas, mientras que un filete de ternera posee 27%. Algunos pueden llegar hasta 60% de contenido proteico.

Asimismo, también son fuente de vitaminas, minerales e, incluso, ácido graso insaturado al igual que el pescado.

¿Se puede estar cómodo comiendo insectos?

Sin duda, una de las barreras más grandes para esta tendencia es el rechazo de los comensales. Para esto, los expertos recomiendan generar campañas que resalten las bondades que pueden ofrecer.

Indican que en países como México, las especies consumidas reciben un nombre bastante coloquial, como el caso de los chapulines (saltamontes) o escamoles (larvas de hormigas), lo cual ayuda a los turistas a acercarse más a degustarlos.

Además, diversas empresas están trabajando para elaborar harinas y otros productos a base de insectos, lo que facilitaría su ingesta en los hogares.

Los que los comen y los que no pueden

Entomofagia
Organizaciones promueven su consumo por su gran contenido proteico

Datos de la FAO indican que hay más de 3.000 grupos sociales en 109 países que comen insectos de una u otra forma. África es el continente líder en este reglón, con 36 naciones que los incluyen en su dieta. Mientras, solo en 11 destinos entre Europa y Latinoamérica es algo común.

Asimismo, la Guía Michelin señala que no todos son aptos para sumarse a la entomofagia. “Es probable que las personas alérgicas a los crustáceos como los camarones también sean alérgicas a los insectos”, citan.

Un debate moral

Para algunas religiones, como el budismo, no es correcto comer ninguna especie viva. Sin embargo, el mundo es cada vez más abierto a esta práctica y se han comenzado a aprobar leyes que avalan el consumo. Por ejemplo, Bélgica legalizó 10 variedades de insectos para ser comercializadas en el país.

¿Hay riesgos?

“Nada es 100% saludable. Los insectos no son una excepción”, indican. Para evitar complicaciones, todos deben ser criados bajo unas estrictas condiciones de higiene. La recomendación siempre será indagar el origen de los insumos y cocinarlos bien para eliminar cualquier riesgo.

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Con información de MichelinGuide

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