Hierbas

La historia de las hierbas es tan antigua como la civilización: prácticamente todas las dietas utilizan aderezos, condimentos, aromas y salsas procedentes de hierbas, especias y otras sustancias comestibles. Su consumo varía en los diferentes lugares del mundo y está en proporción inversa al de sal.

Muchas cocinas tradicionales se caracterizan por el uso de hierbas aromáticas, solas o en combinación con otros ingredientes, mezclados con la comida durante su preparación o al servirla. He aquí cinco, de varias que existen y que realzan los sabores.

Cilantro

Las hojas se asemejan a las del perejil, pero presentan un color verde más claro y, una vez picadas, tienen un aroma característico. Sus partes, incluyendo raíces, hojas, tallos y semillas (secas), se utilizan en muchos países, sobre todo en Tailandia. Si se introducen las raíces aún atadas en un manojo, tal como se vende, en un frasco de cristal guardado en la nevera, se conservará durante varios días. Se usa mucho para condimentar sopas, guisos, ensaladas y pescados, entre otras preparaciones.

Albahaca

La que es más dulce es la más utilizada de las numerosas variedades de esta hierba aromática y sabrosa, que se conoce en especial por combinar a la perfección con el tomate y constituye además la base del pesto. Se utiliza como condimento en múltiples platos y ensaladas. Las hojas de albahaca se estropean con facilidad, por lo que conviene trocearlas en tiras en lugar de picarlas. Se conservan en la nevera hasta tres días con los tallos introducidos en una botella de agua.

Eneldo

Es de gran altura, con hojas delgadas, de intenso aroma y sabor particular. Las hojas se suelen servir picadas con pescado, papas y otras verduras o para aromatizar mantequillas y salsas. Asimismo, se emplea para condimentar sopas y ensaladas. Las semillas, de sabor anisado, también se usan en la cocina.

Perejil

Quizás la más utilizada en la cocina. Se cultivan dos tipos. La de hoja plana, que resulta más aromática y se comercializa durante todo el año. Al comprarla, se debe elegir aquella que tenga los tallos rígidos y las hojas brillantes, no amarillentas. Para conservarla, los tallos se meten en un frasco con agua en la nevera o se envuelve completa en papel de cocina y se guarda en la sección de verduras.

El otro es el perejil de hoja rizada, una planta de jardín que tiene un sabor más suave. Sirve para aromatizar numerosas salsas, verduras, sopas y guisos. Además es un vistoso adorno. Esta hierba constituye una extraordinaria fuente de vitaminas y minerales.

Orégano

Crece en largos tallos que enraízan en contacto con el suelo. Tiene una hoja diminuta de sabor intenso, muy apreciada en la cocina italiana y griega. Combina a la perfección con tomate, berenjena y otras verduras, además de carne de vaca, cordero y pescado. Nunca falta en la preparación de numerosas salsas, así como en las pizzas. Se puede cultivar con facilidad en casa. Si no se dispone de orégano fresco, se puede acudir perfectamente al seco.

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