Foto: 123rf

Cuando uno revisa los textos que aparecen en las guías turísticas y en los textos de internet, la gastronomía del estado Aragua no aparece por ninguna parte.

Sin embargo, no hay que dejar de documentarse con el libro fundador de la moderna gastronomía venezolana: Geografía Gastronómica de Venezuela. Apenas unas contadas menciones de platos comunes a toda la región central del país.

Esos textos nos explican que las poblaciones aragüeñas, en especial Maracay, la ciudad erigida como capital desde 1917, son ciudades de paso, que carecen de platos emblemáticos. Quizás sólo uno, la auyama rellena, aparece mencionado una y otra vez, aunque sea muy difícil degustarlo en un restaurante capitalino o en alguna casa de la localidad.

La aglomeración desordenada de inmigrantes venidos del interior del país o del exterior, le han conferido a Maracay el calificativo de ciudad de “amolá vegueros”, porque allí se han constituido barrios enteros de apureños y guariqueños que se han radicado allí en busca de mejores condiciones de vida. Maracay perdió su rostro culinario, velado por los muchos rostros de cocinas venidas de otras partes, y los locales no se han dedicado con pasión por rescatar el patrimonio culinario.

La gastronomía de Aragua

En efecto, salvo un recetario de dulcería (Dulcería Criolla de Palo Negro) recopilado por Eloína Salazar Campelo y Aura Sánchez de Betancourt en 1996, en la entidad no existe una compilación de la memoria gastronómica estadal, ni hasta hace poco se habían producido verdaderos esfuerzos por llenar ese vacío. Un vacío inexplicable si tomamos en cuenta la vocación agropecuaria del estado, que cuenta con los valles más conocidos de Venezuela, y con enclaves costeros de una pujante tradición culinaria afrovenezolana, de cacaos finos y de aroma reconocidos mundialmente y con un asentamiento de colonos alemanes (los colonieros) en una de las zonas montañosas más hermosas del centro del país. Esas tradiciones sólo esperan por el esfuerzo creador de los investigadores que deben mirar con mayor responsabilidad los constituyentes claves de su patrimonio y de su identidad cultural.

Pero las cosas están cambiando, y con mucho entusiasmo. El viernes 26 de marzo, en los salones del Rotary Club, se reunió la Junta Directiva de la Asociación Civil Aragua Gastronómica para el lanzamiento de una iniciativa que se propone el rescate del acervo culinario aragüeño. Ese día se reunieron cerca de 120 personas para declarar su intención y compromiso por recrear las bases de la cocina local e investigar sus ingredientes, sus preparaciones culinarias y sus bebidas, y proclamar al resto del país las excelencias de su gastronomía. Encabezados por el desbordante entusiasmo de Jeanelly Méndez, conocida promotora cultural regional, y apoyada por un grupo de más de veinte experimentados cocineros, asistí, como invitado, a ese acto de reafirmación de los valores culturales del hermoso estado Aragua.

Rafael Cartay/@RafaelCartay

Comments

comments