Escargot en francés significa “caracol” y este platillo siempre está en la carta de presentación de la mayoría de los restaurantes franceses. Es una tradición. No todos los caracoles son comestibles, así que debes comprarlos en un lugar de confianza. Cuando la creatividad asome por tu cocina, puedes preparar un delicioso plato de caracoles salteados con mantequilla y albahaca. Los escargot están rellenos de una suave salsa con hierbas y ajo que aumentan la intensidad de los sabores. Esta es una de las formas de llevar a Francia a tu mesa.

Rinde 5 porciones

Ingredientes

  • 16 cucharadas de mantequilla sin sal
  • ¼ taza de perejil
  • 1 cucharada de vino blanco
  • 1 cucharadita de coñac
  • 3 dientes de ajo, picados
  • 1 cebolla, picada
  • Sal Kosher
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada, al gusto
  • 24 caracoles

Preparación

En un tazón, mezclar la mantequilla, el perejil, el vino, el coñac, el ajo y la cebolla con un tenedor. Sazonar con sal, pimienta y nuez moscada. Cubrir con papel plástico y refrigerar durante la noche para combinar los sabores.

Lavar los caracoles en un tazón con agua avinagrada. Llenar una cacerola con agua y colocar a fuego medio. Cuando el agua comience a hervir, apagar el fuego y añadir los caracoles. Dejar cocer en el agua hirviendo durante unos minutos. Luego, escurrir y reservar en un bol.

Calentar el horno a 400 °.

Colocar ½ cucharadita de la mezcla de mantequilla en cada concha de caracol. Cubrir el fondo de una bandeja para hornear con una capa de sal kosher. Colocar los caracoles en la bandeja y hornear por 10-12 minutos.

Servir con pan tostado.

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