Sentirse satisfecho es posible con comida virtual

Comida virtual

Ya no hay que preocuparse por la calidad ni de la cantidad, porque crear una comida virtual y sentirse satisfecho es posible. Esto gracias a Project Nourished, un proyecto en el cual trabaja el fundador de Kokiri-Lab, Jinsoo An, y su equipo desde 2014.

La idea es experimentar a través de la mente cada sentido y manipular todo, sin probar un bocado. Es decir, la persona tiene la sensación de que huele, come y saborea un alimento, pero este no existe, es solo virtual.

Si se desea tanto comer ¿por qué limitarse? Pues, por cuidar la salud y la línea. Pero si esto no fuera un obstáculo, quién no quisiera disfrutar de un exquisito y copioso plato, con lo que esto involucra. Y aquí es donde entran los sentidos para generar información y crear realidades. Así que en esto pensó el equipo de Kokiri Labs.

La comida virtual y la satisfacción

Satisfecho

En seis componentes básicos se sustenta la alimentación virtual:

  • La vista, y para reproducir esta ilusión se utilizan unos anteojos a través de los cuales se ve lo que supuestamente se va a comer, bien sea en un lujoso restaurante en París o en la tabernita de la esquina.
  • Para el sentido del olfato se emplea un difusor de olores que inunda el aire con partículas atomizadas, en concordancia con lo que se ve a través de los lentes. De esta manera se percibe el olor de lo que se va a degustar. Solo hay que imaginarse una olorosa paella o unos espaguetis al pesto.
  • En cuanto al oído, un transductor se encarga de imitar los ruidos y la vibración que se producen al masticar. Aquí se puede pensar en un lomito en salsa de mostaza y llenarse con ese placer.
  • El sentido del tacto se logra con un tenedor que integra un giroscopio. Con este se introduce el supuesto manjar en la boca, cuando en realidad es un preparado con goma árabe, agar-agar y jalea konjac que se condimentan igual que la comida real. Ahí va ese tenedorazo de pasta.

    Pasta

  • Una impresora 3D es la responsable del sentido más difícil en este experimento, el del gusto. Con ella se imprimen alimentos de gelatina agar-agar y saborizantes que imitan los originales. Se puede sentir la textura de esa deliciosa mozzarella en la boca.
  • Lo último es un recipiente que integra sensores que calculan cuántas veces se lleva el cubierto o vaso a la boca, para saber cuánto va quedando. Así ese delicioso plato o bebida se va consumiendo.

El resultado de toda esta experiencia es que la persona se siente satisfecha sin haber ingerido absolutamente nada. El experimento tiene varias aplicaciones prácticas. Además de servir para adelgazar, puede complacer a quienes son alérgicos a alimentos prohibidos, a quienes están distantes de compartir una cena juntos y hasta para brindar a los astronautas comidas que en el espacio son imposibles de realizar.

Según sus creadores, Project Nourished es una posibilidad de alimentación alternativa, con aplicaciones aún por descubrir.

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