lechuga parrilla

Por lo general, en una parrillada, la lechuga se presenta solo como acompañante de las ricas carnes, para aquellos invitados que quieren algo ligero o simplemente como para refrescar el paladar entre tantas grasas y sabores fuertes. Pero ¿alguna vez ha intentado colocar la lechuga en la parrilla? No sabe de lo que se pierde.

Muchas personas le tienen pavor a emplear la lechuga en preparaciones calientes, ya que temen que su sabor no sea rico o que se oxide y tenga un aspecto desagradable. Lo que desconocen es que la lechuga, mientras no tenga mucho contacto con el acero y se coma inmediatamente después de haber sido calentada, tendrá un sabor y un color bastante placentero.

 

lechuga ensaladas

 

Colocar la lechuga en la parrilla es una rica opción, pues se combina el sabor del ahumado con los aromas tenues y herbáceos de la misma. Queda muy bien para luego ser incluida en ensaladas, para emplearla como cama de vegetales o de la propia carne, o para hacer enrolladitos con las hojas sueltas.

Paso a paso

Para conocer cómo hacer la lechuga a la parrilla, lo primero que debe hacer es tomar una lechuga, preferiblemente romana, y retirar las hojas del exterior que suelen estar siempre deterioradas y agujereadas. Debe cortar la parte marrón del tallo sin quitar demasiado para que las hojas se mantengan unidas, y hacer un corte vertical para separarla en dos mitades.

Lávela muy bien con abundante agua y unas gotitas de vinagre. Enjuague y seque con una centrífuga sin tanta fuerza para no estropear las hojas. Posteriormente, rocíe cada una con aceite de oliva, sal gruesa y pimienta negra recién molida. Ahora, coloque la lechuga sobre la parrilla con la parte cortada hacia abajo. Deje que se ase por, al menos, cinco minutos o hasta que las hojas estén ligeramente marchitas.

Puede voltearlas para darles un toque carbonizado del lado exterior. Retírelas del fuego y rocíeles limón fresco para brindarles un poco de acidez y evitar que se oxiden.

Así es como se asa una lechuga a la parrilla correctamente. Puede cortarla luego en tiras o trozos rústicos y espolvorear un poco de tocineta y parmesano para hacer una especie de ensalada César innovadora, o pruebe con un pico de gallo o trocitos de aguacate. Eso sí, siempre con una rica vinagreta bien balanceada.

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Con información de Chowhound.

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