Comedores Alimenta la Solidaridad
La propuesta brinda alimento a 12.000 niños en todo el país / Foto vía: Alimenta la Solidaridad

En la adversidad, la unión hace la fuerza. Concepto que maneja la iniciativa Alimenta la Solidaridad, que proporciona almuerzo a miles de niños y niñas en zonas populares de Venezuela.

Fundada en julio de 2016 por el activista Roberto Patiño, la propuesta ha crecido hasta llegar a aproximadamente 12.000 infantes en 14 estados del país. Todo con el objetivo de disminuir la desnutrición infantil, una de las problemáticas más comunes en el contexto social venezolano.

En Alimenta la Solidaridad (@alimentalasolidaridad), las madres de diversos sectores se unen para cocinar platos a los pequeños más necesitados en un ambiente que busca brindar alegría y calidez. Cocina y Vino tuvo la oportunidad de pasearse por algunos de los comedores sociales de este proyecto.

Por el futuro

Sustento Alimenta la Solidaridad
Sustento, iniciativa aliada, vende alimentos por delivery o en eventos para recaudar fondos / Foto vía: Alimenta la Solidaridad

El camino llevó a la parroquia La Vega, al centro oeste de la capital. Ahí fue donde todo comenzó, cuando en el colegio Andy Aparicio se empezara a atender a los niños debido a la fuerte crisis alimentaria del momento. Según Yasiris Paredes, involucrada desde el inicio con Alimenta la Solidaridad, el objetivo era crear un tipo de “campamento” durante la temporada vacacional para dar almuerzo a pequeños de la zona. Sin embargo, poco a poco la demanda creció, por lo que decidieron expandir la idea.

Así, se inauguraron otros centros como La Isla, también en el sector y que se ubica en un espacio abierto. En el lugar, uno de los más de 160 comedores a nivel nacional, madres de diferentes edades se reúnen para cocinar voluntariamente. Al aire libre y con sus propios utensilios, preparan comidas que buscan nutrir a los “chamos”, quienes juegan y se divierten mientras esperan el almuerzo.

Para la mayoría de las participantes, su motivación principal está en darle un momento diferente a los niños. Sin recibir nada a cambio, más que el cariño de sus comensales y sus familias, están presentes cada día sin falta en su respectivo fogón.

Alimenta la Solidaridad, que surte todos los ingredientes necesarios, se apoya de gran manera en la disposición de las cocineras. Muchos de los comedores incluso se ubican en hogares de personas que han modificado sus espacios para poder recibir a los niños y niñas cada tarde.

Una mano amiga para los pequeños

Sustento Alimenta la Solidaridad
Mujeres de diferentes comunidades colaboran con el proyecto / Foto vía: Alimenta la Solidaridad

Varios son los valores en los que se cimenta el trabajo que hacen día a día. En primer lugar, está la nutrición de las generaciones en crecimiento, por lo que se hace seguimiento constante a la salud de los infantes. Mensualmente, a aquellos que presentan problemas graves de desnutrición, se les realiza un examen antropométrico para evaluar su evolución y tomar medidas para mejorar su estatus. Al resto de los niños y niñas se les hace trimestralmente.

Además, también brindan programas educativos fuera de las horas de escuela para profundizar conocimientos y potenciar otras habilidades y competencias. A su vez, sus objetivos buscan empoderar a las comunidades, ayudando a reducir los altos índices de violencia.

Una fuente de apoyo

Sustento Alimenta la Solidaridad
Las comidas se venden a precios accesibles / Foto vía: Alimenta la Solidaridad

La última parada fue en la Hacienda La Vega, centro de operaciones desde hace un año de Sustento (@sustento.as), una propuesta aliada de Alimenta la Solidaridad. Allí, cocineras que han destacado en sus respectivas comunidades preparan almuerzos que tienen el fin de recolectar fondos para la organización. Su premisa es que cada comida servirá no solo para alimentar a quien lo adquiera, sino también para financiar el almuerzo de un niño y el sueldo de las mujeres que han tenido acceso a un empleo.

Sustento trabaja con un menú diseñado por la asesora de restaurantes Mónica Sahmkow. Además, también cuentan con el apoyo de chefs reconocidos como Víctor Moreno, quien brinda capacitación a las participantes de la iniciativa en su restaurante y ha compartido recetas como la de su tradicional hamburguesa.

En la cocina, la alegría y unión de las cocineras puede sentirse rápidamente. En cada rostro, una historia de superación se esconde en una sonrisa. Entre bromas, todas conversan con Moreno mientras arman hamburguesas de los pedidos o preparan su sabroso arroz con pollo al curry y berenjenas.

¿Cómo apoyar?

Todos los platos pueden ser comprados a través de delivery, comunicándose a través de la cuenta en la red social Instagram o el número designado para la atención vía WhatsApp (+58-4120147486). Sus precios son competitivos y son una excelente opción para empresas o eventos.

A su vez, la propuesta recibe apoyo a través de donaciones, que pueden hacerse a través de su página web www.alimentalasolidaridad.com. Los donativos pueden recibirse tanto desde Venezuela como desde fuera del país y sirven para costear tanto la alimentación de un niño como un comedor entero.

Aunque sus involucrados comparten que lo ideal sería que la situación país mejore y no sea necesario abrir más comedores, indican que estarán atentos para atender a más pequeños en comunidades de bajos recursos.

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