rafael ansón

El presidente de la Real Academia de Gastronomía, Rafael Ansón, junto a Rafael García Santos y Benjamín Lana, analizaron en Ibercaja el futuro de la culinaria española, en una ponencia llamada El Big-Bang de la gastronomía en el Siglo XXI.

La Academia Riojana de Gastronomía dio un paso más allá en la observación y el análisis del fenómeno gastronómico global y, tras el éxito de las jornadas pasadas, en esta nueva edición llevó a Logroño a tres de las personalidades y mentes más influyentes de la gastronomía española contemporánea: Benjamín Lana, presidente de la división de gastronomía de Vocento (entre otras iniciativas organiza los dos principales congresos de alta cocina del mundo: Madrid Fusión y San Sebastián Gastronomika); Rafael García Santos, considerado como uno de los críticos gastronómicos con más influencia en los años de expansión de la alta cocina española, y Rafael Ansón, presidente de la Real Academia de Gastronomía Española, una entidad que ha multiplicado su influencia y presencia en el mundo de la cocina internacional, desde su llegada a la presidencia.

“Son tres de los personajes con más calado del actual panorama gastronómico español e internacional”, explica Pedro Barrio, presidente de la Academia Riojana. “Es un momento en el que están sucediendo muchas cosas en España y en La Rioja también tienen un reflejo más que evidente. Deseamos trasladar a los ciudadanos todas las inquietudes que se viven en torno a la gastronomía, que es una esfera de la cultura que cada vez cuenta con más presencia en los medios de comunicación y que ha multiplicado su influencia en casi cualquier manifestación contemporánea”.

Rafael Ansón: La libertad generó las vanguardias pero también el amor por las cocinas más clásicas

“El Big-Bang es un proceso de una gran concentración de energía que en un momento determinado explosiona y genera planetas, satélites y estrellas. Creo que España consiguió en los años 80 generar un estallido de libertad y apertura en la cocina y en la gastronomía que ha generado en dos décadas una variedad y calidad de la oferta gastronómica (no sólo en cocineros y en cocinas, sino también en materia prima e industria, productos, alimentos y bebidas) absolutamente inimaginable hasta ese momento. La realidad es que se ha multiplicado por mil lo que existía antes del Big-Bang“, explicó Rafael Ansón el pasado martes en Logroño en el Centro Ibercaja, en una charla en el menú de Conferencias Gastronómicas de la Academia riojana.

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