Joan Roca
Joan Roca en Reale Madrid Fusión 2020 / Foto: Carlos Aranguren

El chef de El Celler de Can Roca, Joan Roca, y y Evarist March, el biólogo que le nutre de flores, plantas y vegetales silvestres y no silvestres han relatado en Gastronomika Live los frutos de ocho años de Tierra Animada, “el proyecto que ha abierto un abanico increíble de materia prima para seguir jugando y hacer cosas nuevas”, según el estrella Michelin.

“El universo vegetal silvestre, y el de la huerta, pero visto de otra manera, utilizando partes de las plantas que no eran comunes, nos da mucho juego y nos permite hacer esa cocina distinta que la gente espera al venir a El Celler. Gracias a estos productos, tenemos un abanico increíble para seguir jugando y hacer cosas nuevas”, indicó Roca.

Ambos explicaron el proyecto Tierra Animada: “ha dado mucha vitalidad a El Celler, enfatizando en temporalidad y en matices gracias al juego de las diferentes partes de las plantas y frutos, y gracias a las técnicas con las que los cocinamos o conservamos”. “Es una colaboración muy bonita –ampliaba el biólogo-, que nos ha permitido radiografía la zona y trabajar también con especies invasoras, no para erradicarlas totalmente pero sí al menos para ayudar en su lucha por el daño que producen a nuestra biodiversidad”.

Con más de 9.000 entradas registradas y a la espera del libro que han prometido publicar, Roca sabe que “éste es un trabajo que no para ya que, con la globalización, un año encontramos plantas que el anterior no estaban o que han cambiado. Muchas veces, trabajamos en I+d una temporada, pero los resultados no se ven hasta el próximo periodo por su escasa temporalidad”.

March completaba: “La naturaleza no espera a los cocineros”. Peculiaridades de un trabajo “que esperamos ahora se universalice” ya que “es apto tanto para la cocina tradicional como para la de vanguardia, como es el caso de El Celler”.

Las plantas, como ingrediente principal, guarnición o salsa

Menú 2002 Celler de Can Roca
Foto vía: CellerDeCanRoca

La charla estuvo moderada por por Benjamín Lana, presidente de la división de Gastronomía de Vocento y moderador de la charla. A él, el chef enseñó los frutos obtenidos con Tierra Animada, “proyecto que ha funcionado tan bien” que ha creado un hermano, Ars Natura Líquida, con fermentados y brebajes.

Utilizando las hierbas como ingrediente principal, como guarnición o para crear salsas, los resultados de Tierra Animada se muestran en los menús degustación recientes del restaurante.

Como ingrediente principal aparecen en Toda la morera, con el fruto y la hoja de la morera encurtidos; Flor de yuca a la brasa con salsa beurre blanc de hueva, con la yuca –especia invasora- encurtida y pasada por salmuera, “mucho más interesante”, o en la Sopa de cereza con sauco y los Espárragos con espuma de sauco, utilizando en ambos platos el fruto maduro de la adoxácea y su flor.

En guarnición, “para dar matices”, el trabajo con plantas y flores resalta en el Consomé de malta y viera, con clavel, hojas de hinojo, romero o tomillo, “plato que cambia cada semana en función de lo que encontramos”; en el Consomé de perrechico con matices vegetales gracias los brotes de guisantes, cardo o diente de león pirenaico, o en la Ensalada naranja, un juego cromático con erizos, jugo de zanahoria, calabaza y flores de lantana.

El chef también utiliza las hierbas para generar salsas como en la Cigala Artemisa, con salsa de artemisa; en la Ortiga con ortiguilla, “un juego de palabras, juntando conceptos que maridan sobre todo en su salsa”, o en el Salmonete con Opuntia stricta (higo chumbo), “una representación del Cap de Creus utilizando de nuevo una especia invasora”.

Flor y fruto en la misma temporada

Menú 2002 Celler de Can Roca
Foto vía: CellerDeCanRoca

Por último, Tierra Animada también consigue platos usando todas las partes de la planta “gracias a la variedad de terrenos de nuestro entorno, donde encontramos zonas con flor y otras donde ya están desarrolladas”, explicaba el biólogo. Es el caso del plato Pineda, con helado de miel de pino, hojas de pino deshidratas y hechas polvo, y crumble de algarroba, o la Ajada, otro juego, en este caso de ajos en homenaje a los agricultores de Las Pedroñeras (Cuenca), “con ajos trabajados de mil maneras y sus flores, que le dan el punto fresco”.

“Todo nuestro conocimiento acumulado”

Menú 2002 Celler de Can Roca
Foto vía: CellerDeCanRoca

En la misma línea, el chef del mejor restaurante del mundo en 2013 y 2015, ha enseñado su trabajo con los encurtidos, “en el que llevamos tres años estudiando cómo convertir esas plantas en elementos más interesantes solo cambiándoles la forma de conservar”.
Lo ha hecho mediante el plato Encurtido de romesco de nuez.

“En él está todo nuestro conocimiento acumulado en las formas de tratar los vegetales y el entorno salvaje. Es una base de romesco de nueces con jugo acidulado de distintas variedades de pimientos. Alrededor, nabo y lechuga de tallo; encima, variedades distintas y que van cambiando de flores (flor de col, pétalos de caléndula, caviar cítrico, frutos de malva…)”.

Roca y March han finalizado loando su región, el Mediterráneo, enfatizando que no es la tierra de las especies pero sí de los aromas, “y por excelencia”, y confirmando ese amor por la naturaleza mediante la erección de un huerto propio al lado de Mas Marroch.

Eso sí, “sin perder el contacto con los proveedores de confianza”. La proximidad acentuada de un Celler de Can Roca aún sin fecha de apertura. “Veremos cómo evoluciona la situación, pero esperamos abrir máximo a principios de julio”, cerró Roca.

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