Restaurantes de Madrid cierran a partir del sábado / Foto: Cocina y Vino

Las autoridades madrileñas han anunciado el cierre temporal de bares y restaurantes en la capital española desde este sábado 14 y hasta nuevo aviso, para evitar aglomeraciones como prevención ante la expansión del coronavirus, lo que afecta a los más de 18.000 locales que existen en esta localidad.

Más temprano en la mañana, José Luis Martínez Almeida, había puesto en marcha La Brújula de Madrid con la intención de suprimir la actividad en parques y terrazas de la capital, lo que activado la alerta en el sector de la hostelería, que actualmente teme las consecuencias económicas de los cierres.

El alcalde ha vuelto a pedir a la población que evite desplazamientos innecesarios y concentraciones de personas, sin embargo, hasta entrada la tarde, Cocina y Vino pudo constatar de un gran movimiento de personas en parques, plazas y supermercados. Alguno que otro comensal se paraba a disfrutar de un café en alguno de los locales aún abiertos.

La medida ante la expansión del coronavirus ha sido tomada por el Ayuntamiento de Madrid luego de que se prohibieran los eventos masivos y concentraciones de personas que impliquen un acercamiento de menos de 2 metros de distancia, lo que en los últimos días ha llevado a muchas personas a anular sus reservas en los restaurantes madrileños –usualmente concurridos– y a la disminución de la clientela.

Consecuencias económicas tras el coronavirus

Propietarios y empleados temen por las consecuencias económicas / Foto: Cocina y Vino

Distintos propietarios consultados por Cocina y Vino han asegurado temer las consecuencias económicas que podría tener el cierre de los restaurantes. Es el caso de la dueña de un restaurante pequeño en Chueca –centro de Madrid–, quien aseguró que “no va a ser fácil la recuperación”.

“Ayer tuvimos solo dos mesas llenas y en seguida nos cancelaron un evento de 26 personas que teníamos en los próximos días, el cierre será fatal para nosotros que somos un restaurante pequeño”, señaló a Cocina y Vino la propietaria, que ha preferido permanecer en el anonimato.

“Si cierro durante 40 días no me recupero en otros 40 días, esto nos ha caído fatal para el negocio”, agregó.

Por su parte, Laura, la regente de un café normalmente concurrido en Manuel Becerra, en el barrio de Salamanca, indicó que existe un fuerte temor entre los empleados de quedarse sin trabajo. “A los que llevamos más tiempo nos aseguraron que nos seguirán pagando, pero los que llevan poco tiempo se irán al paro”, añadió.

Para ese momento, en el local solamente dos señoras esperaban por dos cafés. “No hemos tenido a nadie más durante el día”, comentó.

Aunado a esto, muchas de las empleadas, mujeres y con hijos, con contrato de trabajo fijo temen más la propagación del virus y la salud de su familia. “Como me han dicho que nos seguirán pagando estoy más tranquila, es más peligroso que esté en la calle atendiendo gente o cogiendo el transporte público donde puedo enfermarme, y luego llegar a casa donde puedo contagiar a mis niños”, subrayó María, empleada del café.

En cuanto al decaimiento de la economía del sector, el Ayuntamiento de Madrid informó ayer de que ha aprobado una rebaja de 63 millones de euros en impuestos para mantener el empleo en las empresas durante la crisis del coronavirus, con medidas como una bonificación de 25% en el Impuestos de Bienes Inmuebles a más de 106.000 comercios y establecimientos de ocio y hostelería, de acuerdo con el diario ABC.

Asimismo, la suspensión conlleva la anulación de la tasa incluida en la Ordenanza Fiscal Reguladora de la Tasa por Utilización Privativa o Aprovechamiento Especial del Dominio Público Local, de 9 de octubre de 2001, de acuerdo con el mismo diario. Esta medida afecta a 5.500 hosteleros de la capital.

Recogida de pedidos y servicio delivery

Foto: Cocina y Vino

Distintos locales han tenido que adaptarse a las nuevas medidas y han activado el servicio de entrega a domicilio, dándose de alta en plataformas como Deliveroo o Uber Eats y la recogida de pedidos en el local.

“El problema es que estas plataformas tardan hasta una semana para darnos de alta y no sabemos cómo estará la situación para el lunes”, ha señalado una de las propietarias de un restaurante en el centro de Madrid.

Otros dos locales consultados, en el barrio de Retiro y Salamanca, han afirmado que los pedidos por las plataformas delivery también han disminuido. “Estamos trabajando en el mismo horario pero facturando 1/3 de lo que se factura normalmente, de hecho los pedidos para llevar también son menos de los habituales porque mucho delivery es para oficinas en la hora de almuerzo y, si las oficinas cierran, la gente cocina en su casa, es normal”, ha explicado el gerente de uno de los restaurantes de comida saludable.

El delivery, sin embargo, solo les asegura la no paralización del servicio. La medida podría ser un paliativo temporal en cuanto a que el gobierno de España podría en los próximos días cerrar las vías públicas, lo que imposibilitaría hacer envíos a domicilio.

También le puede interesar: Restaurantes italianos cierran sus puertas por coronavirus

Comments

comments