Cocinas de Pueblo
Productores, artesanos y cocineros se unen y relatan sus experiencias en el encuentro 'Cocinas de Pueblo' organizado por los Hermanos Echapresto / Foto: Justo Rodríguez

Fueron muchas las personas que se acercaron hasta el pequeño pueblo Daroca de Rioja, donde los hermanos Carlos e Ignacio Echapresto ejercían de anfitriones de la I Edición del encuentro Cocinas de Pueblo en su restaurante, Venta Moncalvillo.

Daroca de Rioja es el pueblo más pequeño del mundo que alberga un restaurante con estrella Michelin, y esta pequeña aldea se convirtió en el lugar de reunión de personalidades de diferentes ámbitos de la gastronomía, que se congregaron allí para dialogar sobre el impacto que tiene la cocina que se produce en los pueblos pequeños de la geografía española.

Panelistas de excepción

Foto: Justo Rodríguez

La jornada contó con las intervenciones de los cocineros Javier Olleros del restaurante Culler de Pau ubicado en O Grove (Pontevedra), Nacho Manzano del restaurante Casa Marcial ubicado en Arriondas (Asturias), Nacho Solana del restaurante Solana ubicado en Ampuero (Cantabria), Elena Lucas del restaurante La Lobita ubicado en Navaleno (Soria) y Luis Alberto Lera del restaurante Lera ubicado en Castroverde de Campos (Zamora). Todos ellos regentan negocios instalados en pequeños pueblos y compartieron con los asistentes los inconvenientes que se han ido encontrando a lo largo de su recorrido en el desarrollo de su actividad, pero también el valor añadido que sus proyectos tienen al encontrarse en localidades rurales.

Los hermanos Carlos e Ignachio Echapresto, organizadores del evento / Foto: Justo Rodríguez

Así mismo, artesanos cuyas actividades se desarrollan también en el marco de zonas rurales y relacionadas con la gastronomía, compartieron sus experiencias al decidir emprender con proyectos localizados también en pequeños pueblos. Leire Arano de la Fundación Valle Salado de Añana con sede en el pueblo alavés de Añana, el agricultor José Ángel Abad del proyecto La Tahúlla BIO localizado en Alfaro, el apicultor Álvaro Garrido de Campomiel ubicado en la localidad de Ventosa, el viticultor Miguel Martínez de Bodegas Ojuel con sede en Sojuela y el alfarero Toño Naharro que tiene su taller Naharro en Navarrete trasladaron su visión en torno al tema central del evento.

De manera especial, hay que señalar que el encuentro generó gran expectación ya que la entrada era libre durante toda la jornada, con lo que fueron muchas las personas que se desplazaron hasta allí para disfrutar escuchando las vivencias de los protagonistas de este evento.

Y a comer “tipo rancho”

Cocinas de pueblo
El grupo de asistentes al encuentro

Al finalizar las ponencias y mesas redondas, quienes se encontraban presentes fueron invitados por los anfitriones a disfrutar de una comida tipo “rancho”, cocinada por la familia Echapresto con ayuda de vecinos de Daroca de Rioja y que tuvo como escenario la preciosa ermita de San Lorenzo, curiosamente el patrón de los cocineros, situada en la parte alta del pueblo con vistas a toda la comarca de Moncalvillo. Como broche final a esta comida, el postre estuvo al cargo de los heladeros Angelines González y Fernando Sáenz, dueños de la heladería dellaSera y del Obrador Grate que dejaron el mejor sabor en boca posible a todos los allí congregados.

Cocinas de pueblo

Por la noche, los hermanos Echapresto y el equipo de Venta Moncalvillo, ofrecieron para sus invitados una cena en honor al cocinero Benjamín Urdiaín nacido en Ziordia (Navarra) y al sumiller Custodio Zamarra, nacido en Villatobas (Toledo), allí presentes y acompañados por su gran amigo y cocinero riojano, Lorenzo Cañas. Los hermanos Echapresto quisieron rendirles este homenaje por su trayectoria profesional, por considerarles un referente en cocina y sumillería y, también, por su relación con las cocinas de pueblo. Ambos recibieron el premio muy emocionados y con la ovación de todos los asistentes que se deshicieron en aplausos hacia a estas dos figuras que son leyenda viva de la gastronomía española.

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