¿Piel de ajo? Una guía para aprovecharla al máximo

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Varias son las formas de usar la piel del insumo en casa / Foto vía: Consumer.Healthday.com

Contrario a lo que se puede creer, la piel de ajo puede ser sumamente útil en la cocina. Saber cómo utilizarla o sacarle mayor provecho es una forma de unirse a la tendencia de la gastronomía sostenible y reducir los desperdicios en el hogar.

Para nadie es un secreto que el ajo es uno de los insumos imprescindibles en la cocina de muchas personas. Su inclusión en cualquier receta aporta mucho sabor, por lo que siempre dirá presente en la despensa. Lo mejor de todo es que esto no solo se limita a los dientes del producto, pues su piel también puede ser de gran utilidad en los fogones.

Primero, ¿Cómo pelar un ajo?

Ajo
Es un insumo tan noble que hasta su piel se puede utilizar

Aunque el proceso se puede hacer con las manos, esto puede traer un “ligero” inconveniente: el olor. Para evitar impregnarse de su esencia, varios son los trucos existentes.

Con ayuda de un cuchillo

El diente ajo se puede acomodar en una tabla para picar y, con la parte plana de un cuchillo, aplastarlo ligeramente. Esto ayudará a que la piel se desprenda y agriete ligeramente y sea más fácil de sacar.

Cortar la cabeza de ajo entera

La técnica es básicamente la misma, pero a diferencia del punto anterior, perfecto para trabajar con un diente, este caso es para la cabeza completa.

Picar la cabeza de ajo a la mitad y presionar con el cuchillo. De igual manera, facilitará que el ajo salga de la piel.

Agua caliente como aliado

Sumergir los dientes de ajo en un bol con agua caliente. Es importante que no esté en hervor, pero sí a una temperatura elevada. Dejarlos remojar por aproximadamente un minuto, retirar con cuidado y quitar la piel cuando estén fríos.

Usando un frasco

Aunque pueda ser algo particular, el método es efectivo. Consiste en introducir los dientes de ajo en un frasco, cerrarlo y agitarlo vigorosamente. El impacto con los bordes del recipiente hará que la piel se quiebre un poco y sea más fácil de quitar.

En el microondas

En este caso, hay que meter los dientes envueltos en una toalla de papel húmeda. Calentar de 15 a 25 segundos en el microondas, retirar, esperar que enfríen y quitar la piel con facilidad.

Ahora sí, los usos de la piel de ajo

Ajo y cebolla
El ajo ofrece muchas posibilidades en la cocina

Una vez pelado el ajo, lo ideal es no tirar los restos de las pieles, pues estas pueden ser el punto de partida de muchos sabores en la cocina. Aquí, algunas ideas para no desperdiciarlas a la primera.

En guisos y sopas

Con ayuda de una gasa, se puede hacer un pequeño saco con pieles de ajo y otras verduras. Esta es una gran manera de aportar nutrientes y buen gusto a cualquier sopa o guiso. Lo mejor es que, haciéndolo de esta manera, es fácil retirar los insumos sin que queden en la preparación.

Por otro lado, también pueden agregarse directamente a la receta, siempre y cuando esta se vaya a colar más adelante.

Útil en panadería

Un secreto de muchos panaderos para darle un toque distintivo a sus preparados está en el uso de la piel de ajo. El truco está en molerla lo más posible para combinarla con la harina antes de hacer la masa.

Además de un ligero pero rico sabor a ajo, también aporta todos los nutrientes y vitaminas del mismo.

Más allá de la cocina

Además de ser muy bueno para fines gastronómicos, también puede aprovecharse en el hogar para la jardinería. Los restos de ajo pueden ser un elemento más en un buen compost para las siembres personales o el cuidado de cualquier planta en casa.

Como curiosidad, algunas fuentes señalan que la cáscara puede ser muy efectiva como repelente de insectos. Colocar algunas por puntos estratégicos de la casa sería ideal para ahuyentar a los bichos.

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