Pasos a seguir para unos buenos frijoles

Frijoles

Los frijoles son un alimento importante en muchas culturas. Son las semillas contenidas en la vaina de la planta que pertenece al género Phaseolus.

Existen muchos tipos. Todos son fuentes de proteínas y contienen hierro, magnesio, potasio, calcio y otros minerales. Aparte de vitaminas tipo B, están llenos de fibra.

Ya sea como primer plato en sopa, en ensalada o como acompañante con arroz y carne, el proceso de cocinado de los frijoles es bastante sencillo.

Sin embargo, hay algunas recomendaciones que debe tener presente para que queden bien. No solo durante su cocinado, sino también antes.

Trucos para los frijoles

frijoles

Lo primero que debe hacer al destapar el empaque es limpiarlos. Es decir, revisarlos para eliminar cualquier piedrita, residuo o incluso algún animalito que pueda tener, como el gorgojo. Una vez terminado esto, los puede lavar con agua y escurrirlos.

Para ayudar a que los frijoles se ablanden y mejoren su cocinado, es necesario dejarlos en remojo. Preferiblemente la noche anterior antes de prepararlos. También es importante, para reblandecerlos, agregarles bicarbonato de sodio. Eche una cucharadita por cada dos litros de agua.

Una vez pasado el tiempo y antes de comenzar a cocinarlos, retire esa agua en remojo y enjuáguelos. Use agua limpia antes de llevarlos al fuego en una olla adecuada. Si usa una a presión, el tiempo de cocción será muchísimo más rápido y los frijoles le quedarán más suaves.

Un dato fundamental es cuánta agua usar. Si utiliza una olla normal o de barro, lo ideal es cubrirlos con agua. Usar más o menos cuatro tazas de agua por una de frijoles. En caso que utilice una olla de presión, puede ser la mitad; es decir, dos tazas de agua por una de frijoles.

Si le quiere dar mayor sabor a los granos, puede agregar media cebolla y dos dientes de ajo. Hay quienes prefieren hacer un sofrito aparte (cebolla, ajo, ají dulce, pimentón, etcétera) y echárselo luego a los frijoles.

La sal para el final

En relación con la sal, no es recomendable usarla al inicio de la cocción. Hágalo al final, cuando ya estén blandos los granos.

La paciencia es fundamental. El cocinado a fuego bajo puede tomar entre tres y cuatro horas. Si lo hace en una olla a presión, a partir de que empieza a sacar vapor, son aproximadamente entre 40 y 60 minutos.

Evite que se le quemen. Si está usando una olla a presión, siga las instrucciones. Por ejemplo, apague el fuego a los 40 minutos, deje que se enfríe y luego revise que estén suaves. Si el frijol se deshace entre los dos dedos, están listos.

¿Qué hacer si les falta un poco? Sencillo, no se alarme. Déjelos destapados a fuego medio hasta que obtengan su punto. Luego, aproveche para sazonar.

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