La masa quebrada, algunos consejos para hacerla bien

Masa quebrada

La masa quebrada es una de esas que desempeña un papel fundamental en la cocina, sobre todo, si de pastelería se trata. De hecho, es una de las menos calóricas. Es muy adecuada para algunas tortas, tartaletas, quiches, empanadas, entre otras preparaciones.

Una vez que la prepara puede guardarla en la nevera sin ningún problema. Eso sí, debe envolverla muy bien, ya que de no hacerlo, se le secará y endurecerá. Sin embargo, se congela perfectamente, ya sea cruda o cocida, rellena o sin rellenar.

Tenga presente que la masa quebrada se cuece con el horno bastante caliente, a 250°C. En ese sentido, tenga en cuenta que el tiempo medio de cocción, con el relleno añadido desde el principio, es de 30 a 35 minutos.

Ahora bien, para evitar que la masa se infle durante la cocción cuando la cueza sin rellenar, pínchela con un tenedor o cubra la base con unas legumbres secas.

La preparación de la masa quebrada es muy sencilla. Sólo necesita harina, mantequilla, agua, sal y azúcar. Hacerla en sí le puede llevar unos 15 minutos y su reposo otros 30 minutos.

Cómo hacer la masa quebrada

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Ingredientes

  • 100 g de mantequilla
  • 250 g de harina
  • ½ vaso de agua
  • ½ cucharadita de sal fina
  • 1-2 cucharadas de azúcar (a su gusto)

Preparación

  • Vierta la harina en un recipiente y forme un volcán en el centro. Agregue la sal fina y el azúcar. En caso de que sea una base de pastel salado, no le ponga azúcar.
  • Corte la mantequilla en pequeñas porciones y añádalas a la harina. Desmenuce la mezcla con las manos.
  • Vierta poco a poco el agua y mézclelo bien con una espátula. Luego, forme una bola con las manos e incorpore todo bien. La masa deberá quedar blanda, aunque no demasiado, y no resultar pegajosa. No la amase. Enharine ligeramente la bola de masa y déjela reposar durante 30 minutos en un lugar fresco.
  • Pasado el tiempo, vuelva a poner la bola en la superficie de trabajo enharinada y trabájela con las manos para deshacer bien la mantequilla.
  • Enharine el rodillo pastelero y utilícelo para estirar la masa. Eso sí, evite volver a hacer una bola con ella.

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