Una de las frutas apreciadas por la humanidad desde los tiempos más remotos son los higos. Existen numerosas referencias bíblicas que atestiguan su valor alimenticio, medicinal y como símbolo de abundancia.
Hay centenares de variedades, cuyos orígenes provienen de las hojas relacionadas con Adán y Eva. Se cree que proceden de Siria, si bien hoy en día se cultivan en un gran número de países.
En la Antigua Grecia, los atletas olímpicos comían higos para aumentar su resistencia. En la India consideran sagrada la higuera y una variedad de higo se utiliza mucho en la medicina ayurvédica.
La ciencia moderna demuestra que esta fruta es una buena fuente de benzaldehído, un agente anticancerígeno. Contiene enzimas curativas, flavonoides y una conocida como ficina, que al suavizar los alimentos proteicos, ayuda a la digestión, así como al estreñimiento y otros problemas digestivos.
Los higos también son ricos en sustancias nutritivas fáciles de digerir, como hierro, potasio, betacaroteno, fibra soluble e insoluble y energía. En Asia se consideran un poderoso afrodisíaco. Bien sea frescos y secos, o en jarabe, son un laxante excepcional.

Algunas de sus variedades son redondas y otras tienen forma de pera, cambiando de tamaño considerablemente. Al comprarlos, descarte los frutos que presenten una piel con manchas o golpes. Deberían tener un aspecto rechoncho y estar un poco blandos. También se venden higos secos.
Es una fruta muy frágil
Los higos frescos poseen un elevado porcentaje de agua, por lo que su valor calórico no es muy alto. Esta fruta produce una sensación de saciedad, debido a su riqueza en fibra.
El fruto maduro es digestivo y laxante, por sus numerosas semillas y su contenido en fibra. De hecho, estas propiedades lo convierten en un alimento adecuado en casos de irritación gastrointestinal y estreñimiento. No abuse en su consumo.
También debe tener en cuenta que los higos son muy frágiles. Dado a que es una fruta perecedera, no se conserva mucho tiempo en la nevera. No está aconsejado su consumo en frío ya que su sabor quedaría muy atenuado. Los frescos han de ser firmes al tacto y poseer una fragancia rica.
Más allá de ser una fruta de mesa, los higos frescos se utilizan para diversas preparaciones. Una de ella es el dulce en almíbar, que es muy sencillo de preparar. No requiere muchos ingredientes ni tampoco le quitará mucho tiempo. Esta receta es tradicional, casera y natural. Es ideal para las fiestas decembrinas.
Dulce de higos en almíbar

Ingredientes
- 1 kilo de higos verdes
- 7 tazas de azúcar
- 4 tazas de agua
- Especias como clavos de olor, canela y pimienta guayabita (opcional)
Preparación
- Limpie los higos con un paño seco.
- Haga un corte en forma de cruz sobre la parte más gruesa de los higos.
- Disponga los higos en un recipiente y cúbralos con agua, hasta que se ablanden.
- Eche las 4 tazas de agua y el azúcar en una olla, caliente la mezcla hasta que hierva y baje el fuego. En caso de utilizar especias incorpórelas también.
- Deje cocinar hasta que obtenga un caramelo.
- Incorpore los higos y deje que se cocinen hasta que se vean transparentes. Según su gusto, se puede comer caliente o frío.
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