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La lechuga puede conservarse mucho más tiempo

La lechuga es uno de los vegetales más consumidos. Es rica en agua y minerales, lo que resulta ideal para dietas hipocalóricas, ya que es pobre en calorías y confiere volumen a la preparación, generando mayor saciedad.

También la lechuga contiene hierro, vitamina C y fibra. Al tener poco valor calórico, puede comerse en grandes cantidades. En cualquiera de sus variedades, se debe optar por aquellas de color bien definido y hojas tersas.

Dado que es un vegetal delicado, su correcta conservación es fundamental para que se mantenga por mucho más tiempo. Así que les compartiremos una recomendación para que se mantenga casi un mes, sí, así como lo lee. Para ello necesitará un frasco de vidrio hermético y papel de cocina.

Lo primero que debemos hacer es limpiar muy bien y cortar la lechuga. Tenga presente que lo mejor será siempre limpiarla justo antes de utilizarla. Obviamente, no se conserva de la misma manera una vez que se ha pasado por agua. 

Eso sí, debemos percatarnos que antes de iniciar todo, la misma tiene que estar fresca, de lo contario, si está pasada, no tendrá el mismo resultado.

Guardar la lechuga en frasco

La lechuga
Hay que lavarlas bien / foto: 123rf

Hay que lavarla bien con agua. Lo ideal es dejarla en remojo varios minutos. También le puede agregar un chorrito de vinagre, pero, si la lava de manera cuidadosa y minuciosa no hace falta el vinagre.

Luego, la lechuga se debe escurrir para que suelte la mayor cantidad de agua posible. Una vez terminado, hay que dejarla secando en papel absorbente de cocina. En ese sentido, puede colocar algunas capas y sobre ella esparcir el vegetal. Aparte, le puede quitar la humedad dándole toques suaves con más papel.

Una vez limpia la lechuga, la puede picar, antes de introducirlas al frasco o recipiente de vidrio y hermético. Si coloca las hojas completas, es decir, sin cortarlas, no tendrá el mismo efecto. Recuerde retirar el tronco.

La clave es que al meter la lechuga cortada, la cubra con papel de cocina seco. Cerrar bien el recipiente, de manera que no le entre aire. Otro dato es que debe guardarlo en la nevera boca abajo. Esto permitirá que el papel de cocina absorba toda la humedad y su lechuga se mantendrá por más tiempo fresca y crujiente. Así de sencillo.

Este mismo proceso con la lechuga lo puede aplicar con las espinacas, las acelgas y el repollo.

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