Cómo lograr que los piñones no se pongan rancios

los piñones

Los piñones son las semillas del pino piñonero. El fruto es la piña, constituida por escamas leñosas, solapadas y redondeadas, entre las que se albergan las semillas, conocidas como piñones.

Este alimento, que se consume crudo o tostado, salado o no, es muy utilizado en la cocina mediterránea. Además, es un ingrediente esencial para la elaboración de la salsa pesto. Hay quienes lo combinan con ensaladas, arroz, pato o pavo. También es utilizado en algunos postres.

Los piñones se venden tanto a granel como envasados y casi siempre descascarillados. Este fruto seco puede ponerse rancio muy rápido. Para evitar que esto ocurra, lo recomendable es conservarlos en refrigeración, en la nevera, dentro de recipientes herméticos.

Sin embargo, todavía manteniéndolos de este modo, no conviene prolongar su conservación durante períodos superiores a un mes. Esto debido a que los aceites esenciales que contienen se alteran con rapidez. El piñón, con o sin cáscara, también puede congelarse, igualmente en envases cerrados.

Un fruto seco costoso

Piñones

Recuerde que estamos ante un producto que suele ser caro. Esto se debe en parte a que el pino piñonero, árbol del que proviene, no produce una gran cantidad de piñones hasta alcanzar los 70 años como mínimo.  

Estos pinos son originarios de la Europa meridional, México y algunas zonas de Estados Unidos. Aunque hay varios autores que se refieren a Asia Menor como su lugar de origen.

El piñón (la pepita) es dulce, carnoso y de color marfil o blanco amarillento. Está recubierto por una piel muy fina de color rojizo. Tiene forma elipsoidal y sus dimensiones pueden variar en función de la especie de la que procede. Generalmente es de 1-2 cm de longitud.

Al final, los piñones, al igual que el resto de los frutos secos, son alimentos de gran valor calórico. Son ricos en proteínas, hierro, fósforo y tiamina.

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