Aprende cómo abrir un coco en 6 pasos

abrir un coco

El coco es una fruta sumamente versátil en la cocina. Su pulpa se puede para emplearse en distintas preparaciones, como las conservas o el arroz con coco, o también se puede exprimir para hacer leche de coco. Adicional a esto, tiene abundante agua en su interior, por lo cual resulta muy refrescante. Sin embargo, para poder aprovechar todas estas magníficas cualidades, hay que franquear primero a la extremadamente dura corteza del coco. Para algunos la tarea de abrir un coco puede resultar tedioso.

A diferencia de otras frutas, con las que cualquier cuchillo basta para cortarlas, para abrir un coco es necesario seguir algunos pasos y otras herramientas –sí, herramientas- adicionales. Un cuchillo, un destornillador (o, en su defecto, un clavo grande y un martillo); también hay quienes se valen de un recipiente y una tabla de madera para abrir un coco.

Aquí te dejamos los pasos para que aprendas cómo abrir un coco:

1. Coloca el coco sobre la tabla de madera, en una superficie firme. Busca los tres hoyuelos o hendiduras, llamados ojos, que suelen estar en la parte inferior.

2. Con ayuda del destornillador, perfora el coco a través de estas hendiduras.

3. Una vez lo hayas agujereado, de salir el agua que está en el interior del coco y deposítala en el recipiente.

4. Sostén el coco con los huecos en la palma de la mano. Ubica la línea que normalmente se marca en la cáscara del coco, la cual lo divide a la mitad.

5. Sobre esta línea coloca la parte no filosa de la hoja del cuchillo y golpea con firmeza a medida  que giras el coco en la palma de tu mano. Continúa rotando y golpeando sobre la línea hasta que el coco se parta por la mitad.

Otra opción es que coloques el coco sobre una superficie resistente y la punta del cuchillo nuevamente sobre la línea marcada en la cáscara. Golpea suavemente con el martillo la parte inferior del mango del cuchillo, con lo cual el coco debería partirse casi hasta la mitad. Luego de esto el cuchillo se debería poder introducir fácilmente para terminar de abrir el coco.

Puedes probar también sujetando el coco con una mano en cada una de las mitades y golpeándolo contra una superficie dura y afilada, como un escalón.