Zumaque, el gusto del Medio Oriente

Zumaque / Sumac / Especia del Medio Oriente
La especia aporta gustos ácidos, similares al limón / Foto vía: MasterClass.com

Si algo caracteriza a la cocina del Oriente Medio son sus característicos sabores especiados en muchos de sus platos. Uno de estos tantos elementos para darle vida a las recetas es el zumaque, particularmente popular en el Líbano.

Conocida también como sumac o rhus, es una especia obtenida de las bayas de la planta de zumaque, las cuales se secan y se muelen hasta hacerlas polvo. Por sus características, que aportan toques picantes y cítricos, es perfecto para combinar con todo tipo de productos, como carnes, pescados y verduras.

El infaltable zumaque

Zumaque / Sumac / Especia del Medio Oriente
Se caracteriza por su color rojizo /Foto vía: TheSpruceEats.com

La planta está ligeramente emparentada con el anacardo y su uso se remonta incluso a milenios. Hay registros de que médicos griegos la aprovechaban por sus propiedades diuréticas. Hoy en día, también es muy apreciado por sus bondades para el organismo.

El zumaque es originario de África y poco a poco se extendió de forma natural y silvestre por el Mediterráneo y el Medio Oriente, donde fue adoptado por muchos países, especialmente Líbano e Irán como un elemento culinario esencial. En general, existen más de 200 variedades de la planta, siendo algunas peligrosas para el consumo humano y la más popular en la gastronomía es la Rhus coriaria.

En las naciones mencionadas es común ver el sumac como un condimento común de mesa, como la sal o la pimienta en la gastronomía occidental. Usualmente es usado para dar un toque de acidez y astringencia a los platos.

Zumaque / Sumac / Especia del Medio Oriente
La recomendación para usarlo es agregarlo al final de las recetas / Foto vía: MarthaStewart.com

Sus sabores predominantes recuerdan al limón, incluso, se puede hacer una bebida muy similar a la limonada con la especia. Asimismo, se dice que tiene notas de bayas dulces y terrosas que pueden compararse con el café. Por esto, puede ser perfecto como especia principal o complementaria.

Con un color rojizo atractivo, se recomienda implementarlo al final de las recetas, pues la exposición al calor hace que pierda parte de su fuerza. Asimismo, se debe guardar en un recipiente hermético y lejos de la luz solar para que pueda conservarse por más tiempo.

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