Tradición gallega con sabor a pulpo

Pulpo a feira

Al hablar de la gastronomía gallega uno de sus emblemas que inmediatamente nos llega a la memoria es el pulpo a feira, preparación que es muy apreciada, no solo porque su carne es exquisita y tierna como requisito principal, con una textura adecuada, sino también porque este molusco no requiere de grandes gastos, pues su precio es accesible.

Este plato se ha masificado en toda España y en distintas partes del mundo donde hay un gallego. Es fundamental que este animal marino esté fresco, limpio y libre de vísceras. En Galicia, por ejemplo, es muy valorado el procedente de zonas de pesca autóctonas.

Se dice que el origen de la preparación de esta especialidad proviene de O Carballiño, una localidad de Pontevedra que no posee costa. Allí había un monasterio donde los monjes se trasladaban a las  zonas costeras para cobrar el diezmo a través del pulpo seco. Cuando se realizaban las ferias, estos monjes se los entregaban a las mujeres para que los cocieran en grandes ollas.

Esta carne, el Octopus vulgaris, que es su denominación latina, constituía para los antiguos griegos un poderoso estimulante para el deseo y la potencia viril, aunque siempre será un tema de discusión si realmente el pulpo -como otros productos del mar- son o no afrodisíacos o todo es mental. 

Fácil de preparar

Pulpo a feira

A pesar de lo que algunos piensan, preparar el pulpo a feira no resulta nada complicado. Muy por el contrario, es sencillo: solo hay que ser paciente. Lo primero que se debe tener claro es que el debe estar limpio y se debe golpear aproximadamente diez veces sobre una superficie dura, de manera que se ablanden los tentáculos.

Hay algunos cocineros que prefieren mantenerlo tres días en el congelador, para así obtener una carne mucho más tierna.

Para el cocinado en sí, se debe tener una olla con agua hirviendo, de manera que pueda efectuar tres inmersiones rápidas del pulpo. Después se hierve durante dos horas. El agua debe tener una cebolla y una hoja de laurel.

Pasado este tiempo, debe escurrirse. Los tentáculos se cortan con unas tijeras en rodajas, se extienden sobre un plato de madera y se sazonan con sal gruesa, pimentón picante y aceite de oliva. Si así lo prefiere, le puede agregar un poquito de ajo fresco majado. Hay quienes lo acompañan con papas.

En Galicia, tradicionalmente el pulpo a feira suele disfrutarse con vino tinto del Ribeiro, por lo general servido en las típicas tazas de porcelana blanca.

También le puede interesar: MasterChef España también tiene su vino