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Tanjia, de los platos más representativos de Marruecos

A pocos kilómetros del sur de España, apenas cruzando el mar Mediterráneo, se encuentra la nación de Marruecos. En este territorio del continente africano, un plato se perfila como el más importante de su cocina: la tanjia.

Para muchos, es la receta más importante de la gastronomía marroquí, aunque es especialmente popular en la cultura culinaria de Marrakech, de sus ciudades más importantes.

En esencia, la tanjia es una preparación hecha a base de carne de oveja, sazonada con comino, azafrán, cúrcuma, limón, ajo, aceite de oliva y ras al hamut, una mezcla local de especias.

La calidad de la tanjia

La tanjia es una preparación típica de Marruecos
Lo tradicional es hacer la preparación en hornos comunitarios / Foto vía: Pinterest.com

Además de resaltar por su buen sabor, lo hace también por su método de preparación. Los insumos se combinan y se introducen en una olla de barro tradicional (nombrada igual que el plato) que luego se lleva al horno para cocer el guiso.

Este recipiente de arcilla se suele hacer en hornos subterráneos por largas horas, unas cuatro o seis, para que la carne se cocine bien y quede sumamente suave. Lo más normal es que esto se lleve a cabo en los hornos de los baños comunitarios de aguas calientes conocidos como hammam. Ya que varias personas pueden estar cocinando al mismo tiempo, las vasijas tienden a tener alguna identificación del cocinero o familia propietaria de la misma.

De igual manera, esto no quiere decir que el plato no se pueda encontrar en restaurantes. Aunque sea una comida muy familiar y hogareña, son muchos los puntos del país donde se puede disfrutar.

La tanjia es una preparación típica de Marruecos
Foto vía: StockFood.com

En Marrakech, la preparación de la tanjia suele estar a cargo de los hombres, a diferencia de otros elementos de la gastronomía marroquí. Según algunas fuentes, esto se debe al supuesto origen del plato. Se dice que un hombre fue señalado por su esposa como un incapaz e inútil sin su compañía, que ni siquiera sería capaz de alimentarse. Para defender su honor, el acusado juntó carnes y especias en una jarra de barro y lo puso a cocinar en las brasas del hamman.

Modernamente, se le ha llamado “guiso de estudiantes”, por ser una comida popular para los jóvenes en vista de que es accesible y relativamente fácil de preparar.

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