Sáquele provecho a los calabacines

Calabacín

Los calabacines pertenecen a la misma familia que las calabazas -o auyamas-, melones y pepinos. Es una hortaliza nutritiva, gracias a su piel rica en betacaroteno, que puede comerse sin problema. De hecho, no siempre son verdes. También hay una variedad amarilla, de sabor muy dulce, y otras verdes y blancas.

Cualquiera que sea la variedad que utilice en cocina, se puede preparar de distintas maneras. Apenas requiere cocción, basta con cortar los extremos, aclararlo un poco y cocerlo durante un breve espacio de tiempo.

Al final, resulta delicioso en ensaladas, tanto rallado como cortado en rodajas finas. El calabacín, de venta todo el año, debería presentar un cuerpo firme y un color uniforme al comprarlo y se conserva bien en nevera.

Calabacín
Ensalada templada con calabacín jóvenes con ajo y hierbas

Por ejemplo, puede servirlo crudo, en flores o rodajas en ensaladas o rellenos de requesón, agregándoles un poco de mantequilla y friéndolos durante un minuto. Utilice aceite de oliva o de girasol, pues le potenciará el sabor.

Si usted quiere conseguir vitamina A de forma barata e instantánea, cocine un poco de pasta y agréguele dos o tres calabacines rallados, aceite de oliva, pimienta negra y perejil. Eche un poco de queso y mezcle. Lo puede acompañar con una copa de vino tinto y una ensalada de tomate y albahaca.

Los calabacines contienen ácido fólico. Tenga presente que 100 gramos aportan más de la cuarta parte de nuestras necesidades diarias y son una fuente de potasio baja en calorías. Además, son buenos para rebajar.

A continuación, una receta sencillísima y diferente para aprovechar esta hortaliza. Se trata de unos buñuelos de calabacín, para que se luzca.

Cómo hacerlos

Calabacín. Buñuelos

Ingredientes (para 25 unidades)

  • 2 calabacines medianos rallados
  • 1 cebolla pequeña rallada
  • ¼ taza (30 g) de harina panadera
  • 1/3 taza (35 g) de queso kefalotyri o parmesano rallado
  • 1 cucharada de menta fresca picada
  • 2 cucharaditas de perejil fresco picado
  • Una pizca de nuez moscada molida
  • ¼ taza (25 g) de pan rallado
  • 1 huevo
  • Aceite para freír

Preparación

  • Ponga el calabacín y la cebolla en el centro de un paño limpio y escúrralo para eliminar la mayor cantidad posible de agua. Mezcle el calabacín, la cebolla, la harina, el queso, la menta, el perejil, la nuez moscada, el pan rallado y el huevo en un cuenco grande. Sazónelo todo con sal y pimienta negra machacada y mézclelo con las manos hasta obtener una masa firme y compacta.
  • Caliente 2 cm de aceite en una sartén a fuego medio. Vierta cucharadas rasas de la mezcla y fríalas 2 o 3 minutos, hasta que queden bien doradas por cada lado. Escurra los buñuelos sobre papel de cocina y sírvalos calientes. También pueden servirse espolvoreados con sal, aunque resultan deliciosos con tzatziki, que es una crema de pepino con menta.

Consideraciones

El kefalotyri es un queso fuerte de leche de oveja típico de Grecia, pero lo puede sustituir por parmesano o pecorino. Lo idea es que puede servir estos buñuelos recién hechos. Aun así, debe recalentarlos a 180°C en una bandeja de horno, cubierta con papel parafinado, de 3 a 5 minutos.

Tzatziki
Crema de pepino con menta, conocida como tzatziki

La crema de pepino con menta (tzatziki) es muy sencilla de hacer. Solo ralle finamente un pepino y elimine el exceso de agua. En un cuenco, mezcle 2 dientes de ajo majados, 250 gramos de yogur natural, una cucharadita de eneldo picado y otra de menta. Sazónelo todo con sal y pimienta negra al gusto.

También le puede interesar: Coliflor, una hortaliza a la que no hay que tenerle “miedo”