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Cinco maneras de saber si la pizza es italiana

La pizza se ha convertido en un plato universal. Se puede encontrar en casi cualquier esquina de las grandes ciudades, siempre con la estampa de ser una verdadera pizza italiana. Pero no muchos –ni siquiera italianos– a veces reconocen cuál es la mejor o la original. Laura Pastrana, directora de ventas y marketing de Donna Italia, explica cuáles son los mitos en torno a este plato y qué debe tener una verdadera pizza italiana.

El lugar de origen

Pizza de Donna Italia / Foto Patrizia Aymerich

Algunos dividen la pizza en dos categorías, entre romana y napolitana. La primera suele ser mucho más fina, hecha a fuego bajo y más crocante. Por su parte, la segunda es conocida por ser “la verdadera”, más gruesa, con bordes más suaves y hecha a fuego bajo por pocos minutos. Muchos afirman que la segunda es la que se creó en primer lugar, pero no es cierto.

Los historiadores apuntan que el origen de la pizza está en la antigua Grecia (cuna de los panes planos), donde ya se servía el plakuntos decorado con hierbas, especias, ajo y cebolla, en la época de Darío I el Grande (521-500 a. C.). Lo cierto es que una verdadera pizza italiana puede hacerse en cualquier lugar del mundo, siempre que se usen los ingredientes adecuados.

Por ejemplo, Pastrana señala que “cientos de pizzeros elaboran las mejores pizzas de Donna Italia en Emilia Romagna”, un producto que se exporta a 10 países y que se presenta en los restaurantes como hecha en casa.

“Es una receta tan particular y original que no muchos pueden hacerla en sus locales, sino que nos solicitan la masa prehecha, con una preparación totalmente basada en la tradición y el producto, para luego cocinarla en el lugar”, dice.

Productos autóctonos

Foto de archivo

“No es una pizza italiana si no tiene ingredientes italianos”, afirma Pastrana. “El proceso de elaboración debe mantener su esencia artesanal y eliminar todo lo artificial, con materia prima de calidad”.

Es la premisa de la experta, quien indica que tanto la masa, como los tomates o el queso deben ser frescos y naturales.

La masa no es de maíz… ni de trigo

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Foto @ciro.cascella

Al contrario de lo que muchos piensan, la masa de la pizza no está hecha de maíz ni trigo. “La masa de la pizza original está hecha con una mezcla de harina de mimosa y sémola”, indica Pastrana.

Por lo general, estas masas están recomendadas para preparaciones directas o indirectas, con una larga fermentación. “En Donna Italia realizamos una fermentación natural de 24 horas, con esta mezcla de mimosa y sémola. Mientras que la sémola es una harina que no se suele utilizar sino solo para estirar, nosotros la abordamos en todo el desarrollo”.

El tomate no es ácido

Aunque el tomate es un ácido por naturaleza, la pizza no debe tener este elemento bajo ningún concepto. “Una pizza con pomodoro ácido no es una pizza rica, verdadera, por eso nuestros tomates son italianos y se recolectan una vez al año. Se deja que lleguen a su óptimo grado de maduración para que queden dulces y no ácidos”, explica la experta en mercadeo de la empresa italiana.

Esto con el fin de que “no se tenga que agregar azúcar. Es un dulzor 100% natural de manera que en la masa tampoco se le deba añadir al final”. El sabor suele ser casero y muy suave.

Con sabor a hogar

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Pastrana explica que “no es necesario hacer la pizza en casa o en el restaurante, si el método hasta llegar a la pizza congelada es auténtico”.

En ese sentido, rescata los valores de la tradición, el producto y la esencia natural de una pizza crujiente y suave, a la vez, con ingredientes de calidad.

“Muchos de nuestros clientes venden la pizza Donna Italia como hecha en casa, porque es lo más auténtico que existe. Se cuida el detalle y cada etapa de la producción, de manera que solo se deba meter al horno la masa y, de repente, agregar algún elemento extra. Los locales deben cumplir cada etapa de la confección y fermentación para que le den ese sabor real y gustoso. Es decir, estirar la masa y fermentarla, por ejemplo”, indica.

En entrevista para Cocina y Vino, desde la feria Horeca Hospitality, Innovation, Planet 2019, celebrada en el IFEMA de Madrid, Pastrana resalta que lo importante es que la pizza sepa al sabor de hogar para ser una verdadera pizza italiana.

“También influye que sea una auténtica mozzarella italiana, con aceite de oliva y salsa de tomate natural, sin azúcares, ni preservantes”.

@Patifini

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