Inspector gastronómico, ¿cómo son sus primeros pasos?

Inspector Gastronómico / Guía Michelin
Llegar a ser un profesional de la gastronomía requiere de cierta "preparación" / Foto vía: FoodAndWine.com

Ser inspector de la Guía Michelin puede ser el sueño de cualquier foodie. Viajar, comer en los mejores restaurante del mundo y luego valorarlos es un trabajo perfecto. Pero, ¿cómo se inicia y de qué manera son los primeros pasos en este mundo? Un profesional de la publicación culinaria compartió sus anécdotas al respecto.

Según el escritor anónimo -ocultar la identidad es esencial en esta labor-, muchas dudas se oyen en los restaurante sobre este oficio. «Recuerdo a una mujer que le preguntó a su compañera: «¿Cómo se capacita uno para ese trabajo?«. En ese momento no pude evitar sonreír para mí mismo, mientras me mezclaba con el fondo. Sí, el camuflaje es un arte que he llegado a dominar», escribe.

Explica que, para poder pertenecer al exclusivo grupo, debió pasar por diversos procesos de entrevistas. Añade que normalmente se dan direcciones falsas para las reuniones y que todo se confirma poco tiempo antes, a fin de evitar que se violente la privacidad de los participantes.

La misión del inspector

Inspector Guía Michelin
Miembros de la Guía Michelin han aclarado en varias oportunidades que lo único que se evalúa es la calidad de la comida

«Lo que siguió a continuación fue salir a comer en el mundo real mientras se aplicaba la metodología de la Guía. Mi trabajo como inspector es evaluar una comida en función de la calidad de los productos, la armonía de los sabores, el dominio de la técnica, la personalidad del chef en la cocina y la coherencia entre visitas», cita.

En su texto indica que, contrario a lo que muchos creen, no todo es alta cocina para los inspectores cuando se inician. Para lograr ser los expertos que son, es necesario «capacitarse» probando de todo un poco.

«De hecho, mis primeras comidas incluyeron de todo, desde una tienda de fideos en Chinatown hasta un bar de vinos que ofrecía platos pequeños. Experimentar una gama tan diversa de cocinas me ayudó a establecer e identificar la línea de base de nuestros puntos de referencia globales», indica.

Otro punto importante para lograr convertirse en un maestro de la crítica gastronómica, está en juntarse con los más experimentados. Hacer inspecciones anónimas con profesionales de mayor recorrido es una manera de «entrenar» a los novatos. Esto no solo en las formas de apreciar y valorar la comida, sino en cómo organizar los viajes, pedir reservaciones y mantener siempre la identidad oculta.

«Varios años después, las realidades de este trabajo son tan inspiradoras como soñé que serían. Como todas las demás profesiones, ser inspector tiene sus desafíos. La vida puede ser solitaria ya que a menudo estás de viaje, las amistades pueden verse afectadas y estar envuelto en secretos puede parecer antinatural. Sin embargo, la alegría y la satisfacción son incomparables», finaliza.

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