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¿Fotografía gastronómica? Esto dice la Guía Repsol

En la era de las redes sociales, muchos son quienes gustan de inmortalizar sus comidas bien sea por hobby o con fines profesionales. Aunque para algunos pueda parecer complicado, la fotografía gastronómica puede ser muy sencilla si se siguen ciertas recomendaciones.

En su portal web, la Guía Repsol elaboró una lista con consejos pasar sacar el máximo potencial a la cámara y tener un perfil lleno de imágenes que enamoren a los seguidores.

La fotografía gastronómica no tiene que ser complicada

Guía Repsol - Consejos de fotografía gastronómica
Tanto con el móvil como con una cámara se puede lograr grandes resultados / Foto: Youtube.com

En su portal web, indican que cada vez hay más fanáticos de la cocina que se animan a subir fotos de sus platos, bien sea que hayan sido elaborados por ellos mismos o que sea la cena en un restaurante de lujo.

Cuestión de tiempo

Hay que tener bien claro que, cuando se trata de fotografía gastronómica, el tiempo es un factor esencial. Principalmente, porque tomar una buena foto puede requerir algo de tiempo. “Si tienes hambre y quieres una foto rápida antes de zamparte el plato, igual hoy no es el día de empezar con las fotos“, comentan.

Este es un momento de concentración y de disfrute, pues así se lograrán mejores resultados. De igual forma, hay que saber que no se puede abusar del tiempo, pues algunas comidas pueden perder su belleza con el pasar de los minutos. “Piensa, por ejemplo, en un helado o en un plato con queso fundido recién sacado del horno. Diez minutos después ya no serán los mismos”, expresan desde Repsol.

La importancia de la composición

Es importante que organices bien todo lo que se va a ver en la imagen y que esté ordenado y limpio. Se tiene que entender visualmente qué es lo más importante de la fotografía y cuáles son los objetos que lo apoyan o nos hacen dirigir la mirada hacia ellos”, cita su portal web.

Hoy en día, las diferentes plataformas tienen formatos variados, algo que se debe considerar a la hora de usar la cámara. Hay que determinar, por ejemplo, si la misma irá destinada a una historia de Instagram o si será parte de un blog. Esto es relevante, pues así la gráfica lucirá mucho más ante los usuarios.

Asimismo, hay que buscar la coherencia. No hay que recargar tanto la imagen, pues el exceso de elementos puede generar distracción y dañar la foto.

Los elementos que suman

Si bien se acaba de mencionar que no hay que abusar de los complementos, no significa que estos no tengan cabida. Lo vital aquí es que todo sea armónico y tenga un sentido a la hora de acomodarlo.

Esto implica que se puede usar una vajilla llamativa, cubiertos, servilletas, tablas, entre otros. Todo lo que ayude a que la comida, la protagonista, resalte en la imagen.
La combinación de estos complementos también puede ser útil para darle cierto concepto a la foto, incluso contar una historia a través de ella.

¿Cuál es la mejor luz?

La respuesta siempre es la más sencilla en este caso: la natural. Para la fotografía gastronómica lo ideal es buscar un lugar de la casa que tenga una buena entrada de luz natural.

“Cuidado con las sombras, los contraluces o con estar tapando la luz que entra por la ventana con tu propio cuerpo”, aclaran. Algo importante es, preferiblemente, dejar el flash y las luces artificiales de lado, ya que pueden arruinar la estética.

Consejos de fotografía gastronómica
Aprovechando al máximo los recursos y las ideas pueden lograrse gráficas hermosas / Foto: YouWorkForThem.com

El punto de vista es clave

Desde la Guía Repsol explican que la percepción del mundo es diferente según la forma en que se le mire: “será distinto si lo miramos como una hormiga o como un águila. Esto aplica en el ámbito de la fotografía, por lo que hay que explorar diferentes ángulos y planos para encontrar la mejor gráfica.

“Prueba a tomar la foto desde el mismo plano en el que está el plato o desde arriba y verás como son fotos totalmente diferentes”, añaden. Para ello se puede buscar un apoyo que brinde cierta altura para capturarlo desde arriba o hacerlo de forma horizontal en el mismo sentido del plato. Eso sí, cuidando lo que se ve al fondo de la foto.

La acción puede beneficiar el resultado

La fotografía gastronómica no tiene por qué ser estática y aburrida. Hay que saber jugar con las posibilidades y darle más vida, algo que se puede hacer incluyendo a una persona en la misma.

Esto puede ser con acciones como cortar un ingrediente, enrollando espaguetis o vertiendo un chorro de salsa. Algo que de la ilusión de movimiento y dinamismo.

Hay que involucrarse en el proceso

“Las mejores fotos a veces son las que se toman de cerca y casi podemos oler el plato. Incluso en ocasiones con solo sacar un fragmento es suficiente, que parezca que puedes dar un mordisco a la fotografía, que te haga babear“, dicen.

Asimismo, se puede alterar el enfoque o la profundidad de campo, algo útil para hacer que solo destaque el plato o un elemento del mismo.

Los filtros no son bien vistos

Claro que se puede editar una fotografía, pero la recomendación es hacer este proceso de forma manual, elemento por elemento. Esto implica mejorar cosas como la iluminación, los colores, contrastes, entre otros. Lo mejor es no usar filtros prefabricados de las aplicaciones, ya que pueden atentar contra la naturalidad de la fotografía.

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#CocinaYVino

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