El maravilloso mundo de las galletas

Puede haber infinidad de dulces, pero hay uno que prevalece y forma parte de la vida de casi todos. Desde los más pequeños hasta los más grandes se adentran en el maravilloso mundo de las galletas.

Para conocer sobre el tema, cabe destacar que al principio estas consistían en una mezcla de cereales que no se cocía y se comía mojada en agua o leche. Posteriormente, esa pasta fue sometida al calor y adquirió consistencia, de manera que podía ser transportada fácilmente. Por eso sirvió como alimento de los soldados en la época del imperio romano.

Con el pasar del tiempo, la preparación se fue conociendo en diversas latitudes y casa país la adaptó según su tradición.

Cantucci (Italia)

Cantuccini Italianas

En Italia es difícil no encontrarse con estos apreciados bizcochitos con almendras. Para hacerlos, una vez que se tenga la masa, se forma un rollo alargado que se hornea. Antes de que esté cocido, se retira del horno y se corta en rebanadas. Los bizcochitos resultantes son horneadas nuevamente hasta que estén dorados. El nombre bis-cotto se refiere a dicho proceso, ya que significa cocido dos veces. Imposible no comerlos al turistear por por esos lares.

Macarrones (Francia)

Macarrones franceses

Aunque son originarios de Italia, después de que Catalina de Médici mandara a ofrecerlos en la boda del duque de Joyeuse, en Francia, pasaron a formar parte de la gastronomía de la nación gala. Se trata de una galleta hecha a base de clara de huevo, almendra molida, azúcar y crema.

Se elaboraban sin relleno, hasta que Louis Ernest Ladurée, un molinero francés que fundó su propia panadería, comenzó a elaborarlos con dos tapas y una mermelada en el medio. La reina María Antonieta era fánática de estos y los servía en el Palacio de Versalles. De variados colores y con exquisito sabor.

Zimtsterne (Alemania)

Galletas alemanas

También de almendras, con canela y con una capa de azúcar glas, a estas galletitas provenientes de Alemania se les da forma de estrellas. Si bien inundan los cafés y pastelerías en la época decembrina, es tradición de las familias alemanas ofrecerlas a las visitas acompañadas con una taza de té. Asimismo, es usual regalarlas en cajitas a familiares y amigos. Por eso nunca faltan.

Vanillekipferl (Austria)

Galletas austríacas

Estas medias lunas con almendras molidas, nueces o avellanas, espolvoreadas con azúcar y vainilla en polvo se puede conseguir en cualquiera de los cafés de Austria. Se han extendido igualmente por Alemania y Bohemia. Abundan en Navidad, pero se pueden degustar durante todo el año.

Perrunillas (España)

Perrunillas

Su aspecto, un poco tosco, no dice lo que es su sabor. De textura seca y quebradiza, como arena, esta delicia se deshace en la boca. Entre sus ingredientes destacan la manteca de cerdo, huevo, harina, azúcar, aceite, canela, limón, almendras y aguardiente. Se parecen a los polvorones y se sirven a menudo en meriendas y desayunos.

 Galletas con chispas de chocolate (Estados Unidos)

Galletas con chispas de chocolate

Su creadora, Ruth Graves Wakefield, propietaria de un restaurante en Massachusetts, no sabía el éxito que estas tendrían cuando las ofrecía como un acompañante del helado, con una ración extra para llevar a casa. La receta ha sido modificada, pero ha mantenido su esencia que es una masa un poco dura, crujiente y pegajosa con trocitos de chocolate semifundidos.

Galletas de hoja de Arce (Canadá)

Galletas canadienses

Esta preparación de los viejos tiempos de Quebec, con jarabe de maple son las preferidas en Canadá. Básicamente son las galletas de mantequilla pero bañadas con ese rico sirope y con apariencia de la hoja del árbol de arce.

Polvorosas (Venezuela)

Polvorosas

Datan de la época de la colonia en Venezuela y derivan de los polvorones españoles. Son ideales para acompañar el café y solo con harina, azúcar, mantequilla, sal y canela, se obtienen estas dulzuras que a muchos encanta. El secreto es hacerles una pequeña cruz arriba antes de hornear, para que no se abomben.

Alfajores (Argentina)

Alfajores

El alfajor ícono de Argentina, provienen de España, del alfajor andaluz, heredado a su vez de los árabes. La palabra lo describe muy bien, ya que se llamaba al-hasú, que en árabe significa relleno, porque estas galletitas están rellenas de dulce de leche. Además, van cubiertas con azúcar glas o, en una versión actual, chocolate.

Harían falta más de 80 días para recorrer el mundo, probando sus sabores en galletas, pero si se visitan algunos de los países mencionados anteriormente, se pueden experimentar algunos.

También le puede interesar: Pan de plátano, ¡tanto para desayunar como para merendar!