Majorero, un buen queso canario

Queso Majorero
El queso se frota con aceite, gofio y pimentón / Foto vía: QueserosArtesanosFuerteventura.es

En todos sus rincones, España guarda delicias que esperan a ser disfrutadas. En las Islas Canarias, uno de los productos que destaca es el queso majorero, un preparado a base de leche de cabra que vale la pena probar.

El insumo debe su nombre a la cabra majorera, de la cual se obtiene la leche para prepararlo. Este es muy tradicional en la isla de Fuerteventura, en la provincia de Las Palmas. Tal es la calidad de lácteo, que ostenta la Denominación de Origen Protegido desde 1996, siendo uno de los insumos insignes de tierras majoreras.

Queso Majorero
Posee Denominación de origen protegido (DOP) / Foto vía: Maxorata.es

Aunque en su forma más tradicional se elabora únicamente con leche de cabra, se permite añadir un poco de leche de oveja (máximo 15%). El majorero tiene una presentación en ruedas de entre 15 a 35 centímetros de diámetro, lo cual se traduce en un peso de uno o seis kilogramos según el caso.

Asimismo, posee diversas categorías según su tiempo de envejecimiento: joven (de 8 a 20 días); semi-envejecido (20 a 60 días); y envejecido (más de 60 días).

El sabor del majorero

Queso Majorero
Se categoriza según sus tiempos de maduración, que pueden ir de ocho a más de 60 días / Foto vía: Maxorata.es

Una de sus características distintivas es que el queso se suele frotar con aceite, pimentón y gofio (cereales tostados). Esto le da perfiles únicos, aunque amargos, que hacen que el producto sea atractivo, pues a medida que más tiempo se deja madurar, más complejo se hace.

Su textura tiende a ser cremosa y sus sabores se relacionan con lo picante, amargo y ligeramente ácido. Asimismo, su interior suele ser blanquecino o ligeramente amarillento. En su exterior, resalta que su corteza está marcada por las palmas cruzadas con las que se cubre el queso mientras madura.

Tal es la valía cultural para los majoreros (gentilicio de la isla de Fuerteventura), que se dice que en siglos pasados el producto era usado como moneda de cambio en los puertos. Asimismo, en la localidad de puede encontrar un museo dedicado al insumo.

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