Los mandamientos de la comida judía

comida judía

La comida judía ha asimilado los elementos característicos de las distintas cocinas donde han vivido las comunidades judías. Ha hecho suya, así, algunos platos y técnicas, de la comida rusa, polaca, alemana, libanesa, turca, entre otros. No obstante, la comida genuinamente judía se reduce a los alimentos que se preparan y consumen durante sus festividades religiosas.

Composición de la comida judía

En el Pésaj, la Semana Santa judía, se elaboran platos con harina de matzá, o pan ácimo, y se prohíbe lo que contenga harina de trigo. En muchas comunidades se prohíbe el consumo de granos que aumenten de tamaño al cocinarlos, como el arroz.

Los alimentos y las normas aceptadas como correctas dentro de la religión judía se inscriben dentro del compendio Cashrut, correcto o apropiado en hebreo, originado en el Levítico. Esas reglas separan los alimentos en puros, conocidos como casher o kósher, e impuros, terefá o taref.

Dos reglas básicas del cashrut son, la primera, la prohibición de comer al mismo tiempo carne y leche o derivados lácteos; y, la segunda, la prohibición de comer carne porcina en cualquiera de sus formas.

Las normas del cashrut señalan que sólo pueden consumirse los animales terrestres que tengan pezuñas hendidas y rumien, como la vaca, y no el cerdo y el conejo. O que se permite el consumo de animales acuáticos que tengan aletas y escamas, al mismo tiempo, pero se prohíbe el consumo de langostas, camarones, ostras, cangrejos y similares.

Las reglas del cashrut establecen que los animales permitidos deben ser examinados previamente antes de su sacrificio; y sacrificados debidamente, evitando en lo posible el sufrimiento del animal y el derramamiento de sangre.