Flamenquín, un clásico entre cordobeses

Flamenquín, tapa cordobesa
Es una preparación muy representativa de la gastronomía de la provincia de Córdoba (Andalucía) / Foto vía: CarnesCriado.es

Hablar de la gastronomía cordobesa es hacerlo de platos infaltables en su día a día como el salmorejo, el rabo de toro y el flamenquín. Este último, un delicioso preparado que, de a poco, se ha hecho un nombre en otras regiones de España.

En esencia, se trata de trozos de jamón serrano que se envuelven en lomo de cerdo para ser rebozadas en pan rallado y fritos en aceite. Usualmente, tienen forma cilíndrica, poco gruesa y alargada (de poco más de 15 centímetros normalmente), que se corta en pequeñas rebanadas antes de servirse como tapa.

Para algunos, pueden ser una versión de la clásica croqueta, pero elaborados de una forma diferente y sin la salsa bechamel. Sin embargo, los habitantes de Córdoba lo defienden como algo único y propio de su cocina.

El infaltable flamenquín

Flamenquín de Córdoba
Su base tradicional es jamón serrano envuelto en cerdo y empanizado en pan rallado / Foto vía: CastilloDeAlmovodar.com

Hoy en día, el flamenquín es todo un ícono de los bares y restaurantes de esta provincia andaluza. Sin embargo, su origen es algo incierto y algunos historiadores aseguran que su punto de partida no fue en territorio cordobés.

De acuerdo con el historiador y gastrónomo Juan Vicente Córcoles, los flamenquines habrían sido creados en la taberna El Gallo, en el pueblo de Andújar, en Jaen. En aquel entonces, según cuenta, los restaurantes solían respetar las recetas de sus competidores, sin replicarlas en sus propuestas.

Fue cuando Antonio Penalva, cocinero del local, regresó a su natal Bujalance (Córdoba) que el flamenquín comenzó a ganar más popularidad. Córcoles dice que no se conoce con exactitud los años en que esto ocurrió, pero que algunos registros indican que sería entre 1930 y 1951. Por otro lado, algunas historias sitúan su origen directamente en Bujalance.

“Se ha convertido en una receta universal que goza de extraordinaria aceptación, más allá de acreditaciones, términos municipales o paternidades atribuidas”, comenta el gastrónomo.

Tapa cordobesa
Se suele cortar en rebanadas para comerse más fácil / Foto vía: El Mirador del Río / Facebook

¿A qué se debe su nombre? Esto también es un misterio. Una de las teorías indica que podría ser por los flamencos, aves que son muy comunes en algunas zonas de Andalucía. Otra muy arraigada es que es un símbolo de la cultura andaluza como el género musical del flamenco.

La versión más popular del flamenquín es la tradicional, que se suele servir con un poco de mayonesa o papas fritas. De igual forma, se pueden encontrar otras recetas que incluyen huevo cocido, queso o incluso hasta sin carnes.

También le puede interesar: ¿Tapear en San Sebastián? Esto dicen los Arzak