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¿Cómo se disfrutan estos insectos en el mundo?

En distintas culturas, comer insectos es algo completamente normal. En varios rincones del mundo, los bichos son parte de la dieta local, usándose de diversas maneras en platos que consumen los lugareños y que los turistas cada vez se atreven más a probar.

La práctica de comer estas criaturas se denomina entomofagia y es muy común en países africanos, asiáticos y en americanos como México. Aunque para algunos pueda resultar repulsivo, lo cierto es que existen más de 1.900 especies de insectos comestibles para el ser humano y la Organización de la Naciones Unidas (ONU) estima que serán una fuente de alimento importante en el futuro.

Dieta de insectos
Hay más de 1.000 especies de bichos comestibles para el humano

Caracterizados por su alto contenido proteico, así como por otros componentes beneficiosos para el cuerpo, su consumo no ha hecho más que aumentar. Como una vía alterna a las carnes, cuya industria es altamente contaminante, muchos productos a base de insectos han aparecido en el mercado. Asimismo, varios restaurantes de alta cocina han empezado a incluirlos en sus propuestas, llamando la atención de los comensales.

Como una tendencia en pleno crecimiento, conocer cuáles son los más “populares”, así como la forma de comerlos es una manera de preparase ante lo que parece ser inminente en unos años.

Insectos en el plato

Saltamontes – México

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En México, así como en agunos países centroamericanos, se comen bichos de forma habitual

Los “chapulines”, como se les conoce en suelo mexicano, son un ingrediente fundamental en la cocina del sur del país, específicamente en el estado de Oaxaca. Lo tradicional es freírlos y servirlos en tortillas de maíz junto con otros insumos.

Los saltamontes aportan una textura crujiente a la preparación y son guarnición para muchos platos. Normalmente se acompañan con un chorrito de limón y un poco de ají. Algunos sugieren que su sabor se asemeja al de la tocineta y que tiene notas ahumadas.

Orugas mopane – Zimbabue

La oruga, que debe su nombre al árbol en que habita, el mopane, no es muy agradable a la vista, pero es un alimento importante en varios países de África oriental.

Son muchas las formas en que se pueden aplicar en la cocina, la más habitual, dejándolas secar y luego ahumándolas para usarlas en recetas. Tan importante es en países como Zimbabue o Botsuana que, incluso, hay presentaciones enlatadas del producto con diversas salsas y varios sabores.

Grillos – Tailandia

Entomofagia
El consumo de insectos será cada vez mayor en los próximos años

Pese a que muchos puedan pensar que hablar de saltamontes y grillos sea lo mismo, no es así. Se trata de especies que, aunque estén relacionadas, son ligeramente diferentes.

En Tailandia, donde abundan los puestos de comida callejera, estos bichos son fáciles de conseguir en todo tipo de presentaciones. La más clásica, la que se hace friéndolos en un gran wok para condimentarlos con pimienta y una salsa local hecha de soya fermentada con un poco de sal y azúcar. Este snack, según locales y viajeros, va muy bien con una cerveza fría.

También es posible encontrar grillos crudos, preparados al horno o como complemento de otras comidas.

Larva de Witchetty – Australia

Un alimento que ha trascendido desde los pueblos originarios del país oceánico hasta la actualidad. Para los locales, resalta por su versatilidad según como se cocine. Cruda, relacionan su sabor con las almendras. Mientras, se dice que su piel, al estar cocida, sabe muy parecido al pollo y que su interior tiene un gusto de yema de huevo.

Escorpiones – China

En los mercados callejeros de la gran nación asiática, los bichos no escasean y los escorpiones, de conocido aspecto peligroso, son un gran atractivo.

Estos arácnidos, familia a la que pertenecen, se ensartan en un palillo y se sazonan antes de freírse en aceite sumamente caliente. En los restaurantes más finos, se suelen bañar con una salsa a base de vino banco que le da gran dulzura al probarlos.

Ahuatle – México

Consumidos desde tiempos prehispánicos, se les conoce popularmente como “huevos de mosca”, aunque esto no sea así. Se trata de huevos del chinche de agua denominado como axayácatl, que también es comestible.

Para muchos, este producto es “el caviar mexicano” y lo que se hace con ellos es extraerlos del agua, dejarlos secar y agregarlos a tortillas, tamales o platos con huevo u otros usualmente picantes.

Tarántula – Camboya

Algunos saldrían despavoridos al verla, otros las degustan. Aunque no solo se consuman en África, sino en varios rincones del mundo, en los pueblos de Camboya abundan. Ahí, los puestos de comida rápida las preparan fritas, añadiendo sal, ajo y un montón de especias para darles mucho sabor.

Hormigas – Brasil

Foto: theblackantnyc

Para muchos, las hormigas son el insecto ideal para iniciarse en la entomofagia, debido a que, por su pequeño tamaño, son casi imperceptibles en los platos donde se agregan.

En la nación amazónica, su uso es muy marcado, pudiendo hallarse en bocadillos, postres o incluso platos de alta cocina. Ejemplo de esto es el chef Alex Atala, de los mejores de Latinoamérica, que las incluye en su menú.

Termitas – Kenia

En el país africano, las termitas son parte de la vida de los lugareños desde muy temprana edad, pues los bebés son alimentados con una masa a base de termitas que hace de suplemento nutricional.

Como un ingrediente muy cotizado, debido a la sobreexplotación de los bichos, también se comen asadas con especias o se añade al ugali, preparación de harina de maíz.

Larvas de hormiga negra – México

Nuevamente, la herencia de la civilización Azteca que ha perdurado por siglos. Los huevos de hormiga se recolectan para usarse hervidos en sopas, como ingrediente extra en un guacamole o en tacos o tortillas.

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