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Comida rápida, futurista y sostenible

El mundo cada vez cambia más y más, por lo que muchos están tomando medidas al respecto. Las artes culinarias no escapan de esta realidad, por eso los chefs buscan opciones para crear platos sostenibles con vistas al futuro. Experimentación, innovación y creación con nuevos ingredientes es la fórmula para sorprender a los comensales y ayudar al planeta. Ahora, una popular corporación multinacional se unió a la causa, al darle un giro a la grasosa comida rápida.

Los bocados del mañana

La propuesta es de la corporación sueca IKEA, dedicada a la fabricación y venta de muebles, electrodomésticos, objetos para el hogar y alimentos. La empresa, con presencia en 28 países, se alió con el laboratorio Space10, de Copenhague, Dinamarca. El objetivo era redimensionar la típica comida rápida y convertirla en preparaciones sustentables a la vez que deliciosas.

Space10 es un proyecto impulsado por IKEA. Este es llevado a cabo por jóvenes daneses con la finalidad de buscar alternativas ecológicas en diversas áreas. En este caso, estudiaron las maneras de replantear elaboraciones como perros calientes, hamburguesas, albóndigas y helado.

Representantes de IKEA comentan: «La iniciativa surgió para cambiar las mentes de las personas sobre los alimentos. Para inspirarlos a probar nuevos ingredientes, no podemos apelar al intelecto, tenemos que excitar sus papilas gustativas».

Comida rápida más amigable con el planeta

El perro caliente dogless

DOGLESS

Se puede traducir como “el perro caliente sin perro”. Esta versión del clásico hotdog es sumamente llamativa y demuestra que los platos sanos no son necesariamente aburridos.

Se rellena con zanahorias secas y glaseadas, cebollas asadas, pepinos y una ensalada de hierbas. Además, se acompaña con “kétchup” a base de remolachas y bayas, crema de mostaza y cúrcuma.

Su atractivo principal es el pan. Este se elabora con espirulina, una especie de microalga con grandes bondades. Se ha comprobado su alto contenido de betacaroteno, clorofila, hierro y proteínas. Incluso, la Organización de las Naciones Unidas la definió como “el alimento ideal para la humanidad”.

La bug burger

BUG BURGER

Cada vez es más común la tendencia a elaborar comida a base de insectos. La “carne” de esta hamburguesa contiene 100 gramos de remolacha, 50 de papa y otros 50 de chirivía (hortaliza similar a la zanahoria). El toque especial son 50 gramos de larvas de gusano de harina, una especie de escarabajo. Esto se coloca dentro del pan de harina blanca y se le agrega la salsa de tomate, remolacha, bayas de grosella negra, cebollín y una ensalada de verduras cultivadas hidropónicamente (sustitución del suelo agrícola por disoluciones minerales).

El equipo de Space10 asegura que la carga de nutrientes de esta combinación es sumamente beneficiosa: “Un mordisco y creemos que estarás pidiendo por más”.

Las neatball

NEATBALL

Albóndigas concebidas para que “la gente piense en reducir su consumo de carne, usar productos locales y probar proteínas alternativas”. El equipo desarrolló dos tipos de neatball. Una hecha a base de gusanos de harina y otra con zanahorias, remolachas y chirivías.

El propósito es servirlas de modo que sean “una verdadera experiencia sueca”. Se acompañan con puré de papas, salsa de carne alternativa y salsa de arándanos rojos.

Ensaladas LOKAL

Los científicos lograron alcanzar un cultivo óptimo de verduras en el sótano de la edificación. Para esto utilizaron el método de la hidroponía y sustitutos de la luz solar. Así, les fue posible crear ensaladas ecológicas. “Podemos servir deliciosos alimentos producidos localmente, de forma más sostenible, brindándonos el día de primavera perfecto, todos los días”.

Los insumos producidos fueron: brócoli, tomillo, acedera roja, estragón, guisantes, limón, mostaza y rábano. Para evitar al máximo los desperdicios, se elabora pan con los residuos restantes de las verduras.

Helado de microgreen

Helado de microgreen

Estos postres congelados se realizan con hierbas y microgreens, que son vegetales jóvenes utilizados como componentes visuales o de sabor. Además, contienen apenas 60 gramos de azúcar para 600 gramos de helado. Como endulzantes alternativos se utilizan extractos de manzana y limón: “Elija entre una selección de hinojo, cilantro, albahaca y menta, o intente combinar sabores para una mayor bondad ecológica”.

Por los momentos, estas propuestas de comida rápida alternativa no se encuentran disponibles en el menú de IKEA. El proyecto aún está en la fase experimental, pero plantean llevarlo a sus sedes próximamente.

El mundo cambia y, con él, las maneras de alimentarnos y ver los ingredientes. No será de extrañarse cuando escuche a la persona a su lado pedir una hamburguesa de insectos o un hotdog de algas.

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