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Buccellato, un bocado dulce de la Toscana

En la Toscana los buenos sabores abundan en sus preparaciones más tradicionales, incluyendo las de tipo dulce. El Buccellato di Lucca es uno de los tantos postres de esta deliciosa región italiana que merecen una probada.

Propiamente, es típico de la ciudad de Luca (Lucca en italiano), localidad de pequeñas dimensiones y con menos de cien mil habitantes. Allí se generó esta receta que ha transcendido de generación en generación y hoy en día se sigue disfrutando con gusto.

Tan importante es para los lugareños, que una frase popular cita que “quien viene a Lucca y no come buccellato es como si nunca hubiera estado allí”. Tan antiguo es, que no se sabe con exactitud su origen. Sin embargo, algunos registros del año 1485 ya hacen mención al buccellato lucchese para referirse al preparado. Algunos creen que fue creado por panaderos locales cerca de 1450.

Conociendo el buccellato

Buccellato di Lucca
Es infaltable en las celebraciones religiosas del pueblo de Lucca / Foto vía: CommonsWikipedia.com

En esencia, se trata de pan dulce caracterizado por su suavidad y por estar relleno de pasas y anís. La manera más conocida para prepararlo es en forma de anillo, aunque en tiempos recientes se ha popularizado la versión en barra, como un pan cualquiera.

Varias fuentes citan que no existe una receta común para elaborar el Buccellato di Lucca, pues cada familia o establecimiento suele tener su “toque secreto”. Aunque se tiene muy extendido pintar la preparación con huevo y miel para darle un acabado brillante y dulce a la corteza. Asimismo, es importante omitir los huevos en la mezcla de la masa para que quede de la forma correcta.

Se consume durante todo el año, pues muchos lo aprecian para el desayuno o como dulce durante las tardes. Tiene mayor importancia durante las fiestas religiosas de Luca y de otras ciudades o pueblos aledaños en La Toscana.

Buccellato de Italia
Se puede elaborar en forma de rosca o de barra / Foto vía: Toscana.com

Se puede comer solo, con un vaso de leche, o acompañado de otros ingredientes. Es usual que, de tener sobras, estas se pasen por huevo y se frían ligeramente para disfrutarlo de otra manera y no desperdiciarlo.

Según algunas fuentes, el nombre del buccellato podría derivar de la expresión latina buccellatum, que según el portal Toscana Storica podría traducirse como “el pan que se transforma en bocados”. Aunque otras fuentes indican que deriva de buccella.

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