Las auténticas almendras garrapiñadas

almendras garrapiñadas
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Se dice que el origen de las almendras garrapiñadas es incierto. Sin embargo, hay algunos registros que aseguran que la historia detrás de esta delicia dulce, fue creada en Francia.

Tal como lo requería su estatus, el duque de Choiseul, conde de Plessis-Praslin, mariscal y ministro de Luis XIII y Luis XIV, tenía un officier de bouche (oficial de boca): Clément Jaluzot. No sólo se encargaba a diario del bienestar físico del duque, sino también de los habituales banquetes principescos.

Para una de esas ocasiones inventó una sorpresa especial. Mezcló dos ingredientes muy escasos y valiosos en el siglo XVII: almendras y azúcar. Los tostó al fuego en una sartén. El azúcar se caramelizó y envolvió las almendras con una capa dulce, de color marrón y consistente.

Las almendras garrapiñadas fueron recibidas con entusiasmo, no sólo en la mesa ducal, sino también en la corte, donde el duque hizo circular y fueron rápidamente bautizadas como praslines.

Almendras dulces
Son muy fáciles de preparar / Foto vía: i.ytimg.com

Hasta que Clément Jaluzot dejó de estar al servicio del duque en 1630 y se estableció en Montargis, una pequeña ciudad a 100 kilómetros de París. En la plaza Mirabeau, en el centro, abrió una elegante tienda donde vendía las tentadoras almendras garrapiñadas y endulzaba su retiro.

Decayeron y resurgieron

Pero su fama decreció visiblemente en los dos siglos siguientes y el auténtico praliné cayó en el olvido. Afortunadamente apareció Léon Mazet, confitero y abuelo de los propietarios actuales, para rescatarlos.

En 1902 adquirió una casa y el negocio. Mientras remodelaba la tienda, descubrió la receta original del praliné y elaboró de nuevo las almendras garrapiñadas que habían deslumbrado al Duc de Plessis-Praslin y a sus contemporáneos.

Aunque habían transcurrido cerca de 300 años, consiguió convencer de nuevo a los golosos, ya que en aquella época Montargis formaba parte de la famosa Route Bleu, que antes de la era de las autopistas unía París y las ciudades azules del Mediterráneo.

almendras garrapiñadas
Es un producto que se ha expandido por el mundo

Para muchos, los pralinés originales bien valían un alto en el camino. Así pulieron su antigua reputación. Desde entonces, Au Duc de Praslin se ha mantenido al día e incluso, ampliado gracias a modernas tiendas en París y a la exportación.

Sencillo hacer almendras garrapiñadas

Desde que fueron inventadas, la receta de las almendras garrapiñadas apenas ha cambiado. Esta delicia dulce se extendió por el mundo. Se necesitan almendras con una bonita forma, posteriormente se tuestan y se mezclan con el azúcar o almíbar caramelizado.

Varias capas suaves de caramelo envuelven completamente la almendra. A las últimas, Mazet de Montargis les añade un poco de vainilla. Una pizca de goma arábica de acacia africana le confiere ese brillo apetitoso que las hace tan tentadoras.

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