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Algunos consejos útiles para cocinar la pasta

Cocinar la pasta es algo tan sencillo, pero sin embargo tan crucial a la hora de lograr un auténtico y sabroso toque italiano, que nadie debería infravalorar su importancia.

¿Cuántas veces se ha escrito sobre cómo cocinar perfectamente la pasta al dente, justo al contrario de cocerla en exceso, para que conserve su forma y su textura sin convertirse en un desastre? ¿Y cuántas veces los cocineros distraídos, incluso en restaurantes, han hecho caso omiso a las instrucciones y han cometido esa equivocación? Si bien es cierto que es algo sencillo, a la vez es muy fácil de estropear.

El error más común es prepararla perfectamente y luego ponerla de nuevo en la olla caliente y dejarla allí. Incluso, después de haber apagado el fuego y escurrido la pasta, ésta se sigue cocinando, sobre todo, si se deja sobre los fogones calientes.

Aunque usted no lo crea, la planificación es primordial. Necesita organizarse con antelación, estimar el tiempo de cocción del tipo de pasta que utilice y permanecer atento mientras se cuece para comprobar si está hecha. Muchas veces hacemos otras cosas y creemos que al volver nos vamos a encontrar con una olla de este alimento perfectamente cocido.

Según el tamaño y el grosor de la pasta, tardará de seis a 14 minutos en cocerse. Siga las instrucciones del empaque, pero confíe aun más en su instinto y experiencia propios. Por ejemplo, a veces ocurre que en las indicaciones dice 12 minutos, pero usted sabe que la pasta se cuece en 10.

Tenga siempre presente

colar la pasta

Cuando la pasta esté cocida, según su estimación, debe ponerse rápidamente en acción: cuélela, pásela a un recipiente, mézclela con la salsa y sírvala. Este cuenco de pasta y salsa debe llegar a la mesa bien caliente, para que los aromas inunden el comedor y realcen el momento de servirla en los platos.

La pasta seca siempre se cuece en agua con abundante sal, que previamente se lleva a ebullición a fuego fuerte. Si bien algunos creen lo contrario, no es absolutamente necesario añadir aceite al agua. Eso sí, debe estar atento mientras se cuece para removerla de vez en cuando.

La cantidad de agua para hervirla debe ser relativamente abundante. El clásico método práctico es calcular cinco litros por cada 500 g de pasta que se vaya a cocer. Partiendo de esta medida, debe añadir un buen puñado de sal. Puede tapar la olla para que el agua llegue a ebullición más rápidamente, pero déjela destapada mientras cuece la pasta o el agua se desbordará y ensuciará las hornillas.

La salsa es fundamental

salsa de pasta

La porción de salsa que se le agrega también es importante. Quizás puede ser difícil de precisar, pero al principio es mejor utilizar poca cantidad. Siempre estará a tiempo para añadir más después. Se supone que la pasta es lo principal y la salsa un mero aderezo. Se debe conseguir un equilibrio ligeramente inclinado a favor de la pasta.

Recuerde que salsa y pasta deben mezclarse justo antes de servir, para que esta última quede cubierta de manera uniforme. Además, se debe echar un poco más de salsa por encima, sin revolver, para una buena presentación.

Un último dato: la pasta fresca hecha en casa debe hervirse durante dos o tres minutos. Compruebe el grado de cocción constantemente para evitar cocinarla en exceso. Tal vez cueza en menos de dos minutos y, una vez que está demasiado hecha, ya no habrá manera de solucionar el problema.

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