Aceite de trufa: ¿Cómo prepararlo en casa?

Cómo hacer Aceite de Trufa
Hacerlo en casa es fácil / Foto vía: OrganicAuthority.com

Un insumo altamente cotizado en la alta gastronomía que tiene mucho que ofrecer en la cocina. El aceite de trufa puede ser un complemento ideal para darle un toque especial y único a muchas preparaciones. ¿Lo mejor? Hacerlo en casa es posible.

En bien sabido que las trufas, en todas sus variedades, son de los hongos más preciados por los chefs. Sin embargo, estas son conocidas no solo por su potencia aromática y el sabor que aportan, sino también por ser considerablemente costosas.

La extensa variedad de las trufas
Se puede usar cualquier tipo de trufa para la receta

Ya que su producción es escasa y crece de forma natural, sus precios pueden ser sumamente elevados. Por eso, puede resultar complicado para muchos usarla en la cocina casera.

Sin embargo, en caso de tener la posibilidad de disponer de trufa, bien sea blanca, negra o de otro tipo, estas pueden ser buenas para diversos fines gastronómicos. Esto incluye, claramente, el aceite de trufa.

Este producto se puede comprar fácilmente en algunos establecimientos. Sin embargo, muchos advierten que esto realmente no contiene hogos, sino un saborizante o “esencia de trufa” que imita sus propiedades. Por eso, algunos recomiendan que, en caso de tener la posibilidad, lo mejor es elaborarlo en casa.

¿Cómo hacer aceite de trufa?

Cómo hacer Aceite de Trufa
Es ideal para aportar sabores y aromas a las comidas / Foto vía: FineDiningLovers.com

El proceso es relativamente fácil y solo se necesitan dos insumos: un aceite base y trufa, preferiblemente negra que es más común y accesible. Si se opta por trufa negra, el resultado tendrá sabores “más fuertes, terrosos y picantes”, perfectos para usar en carnes. Mientras, si se usa blanca, el gusto será “más ligero, recordando al ajo o la cebolla”, siendo bueno para pastas.

De igual manera, el mundo de estos hongos es sumamente amplio y cualquier tipo es apropiado para estos fines.

En cuanto al aceite, puede ser de oliva, aunque hay quienes prefieren alguno más neutro, que ayuda a que la trufa resalte más. Lo importante es que sea de la mejor calidad para que el resultado sea el esperado.

Calentar entonces media taza del aceite seleccionado a fuego lento. Se debe cuidar que la temperatura no sobrepase los 55 °C (130 °F), pues un calor muy elevado puede alterar el sabor de las trufas. Una vez que esté lo suficientemente caliente, retirar del fuego y añadir una o dos cucharadas de trufa rallada al aceite. Dejar reposar hasta que esté a temperatura ambiente. Durante ese tiempo, el aceite de trufa debería haber adquirido sabor.

Cómo hacer Aceite de Trufa
Lo recomendable es usar un aceite neutro y trufa negra, que es más accesible / Foto vía: iStock

Es importante saber que este insumo tiene una vida útil corta. Por lo tanto, se recomienda hacerlo en pequeñas cantidades y usarlo durante los primeros días posteriores a su elaboración.

Para usarlo, solo bastará añadir unas gotas o un chorrito a cualquier comida de modo que el toque de aceite de trufa se haga presente al disfrutarla.

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