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10 quesos de cabra franceses que hay que probar

No hay duda de que los quesos de cabra son muy ricos, pero sobre todo, tienen mucha personalidad. Son para disfrutarlos en todo el sentido de la palabra: no es sólo sentir su sabor, sino su textura, su color.

Son productos únicos, que se elaboran a partir de la leche de la cabra, que aparte de ser muy nutritiva, se digiere más fácil que la de vaca. Sus formas características son en rueda, pirámide, tronco y ladrillo.

Las cabras son animales fáciles de contentar. Se sienten bien en regiones intransitables, montañosas y secas, donde el alimento no crece en lugares de fácil acceso. Por lo general, tras ser parido, durante los primeros cinco días, el animal segrega la primera leche. Allí hay sustancias inmunizantes para su prole y no apta para el consumo humano.

Cabras
La leche de cabra es muy nutritiva Cabras / Foto: France Bleu

Luego, la producción de leche aumenta rápidamente y alcanza su auge en un mes. A partir de allí, va retrocediendo progresivamente. A los nueve meses, antes de montarla de nuevo, termina el período láctico.

La leche de cabra contiene entre 3,5% y 4,5% de grasa, algo más que la de vaca. Francia es la cuna de este tipo de quesos, que cuenta con distintas variedades y se consumen tanto frío como calientes.

Algunos de ellos

Cabécou es un queso blando, de unos 30 o 40 gramos, elaborado con leche de cabra fresca. Procede de las regiones de Quercy, Périgord o Rouergue.

Chabichou du Poitou se vende en cilindros de 6 centímetros de altura y 150 gramos de peso. Se remonta a la época de los sarracenos.

Quesos de cabra franceses
Pélardon / Foto: France Inter

El Charolais, Charolles, es uno de los quesos de cabra de la Borgoña, elaborado con leche de cabra y/o vaca. Su exterior es de moho natural. Por lo general se vende en cilindros de 200 gramos.

Otro es el Cottin de Chavignol, que es un pequeño queso redondo de 4 o 5 centímetros de diámetro. Lleva el nombre de un pueblo del Loira, región de Sancerre-Weins.

El Montrachet también es un queso de la Borgoña. Es muy suave y cremoso. Se consume joven.

Pélardon, es un queso de leche fresca de las Cévennes con abundantes variaciones. Su sabor suave y aromático requiere de apenas tres semanas de maduración.

Otros quesos de cabra

Quesos de cabra franceses
Sainte-Maure / Foto: Pong Cheese

Picodon de l’Ardèche o de la Drôme, es uno de los quesos de cabra de la región Ródano-Alpes, departamento de Drôme, Ardèche, Gard y Vaucluse. Es pequeño y en forma de moneda, que requiere una maduración mínima de 12 días. Normalmente, llega a las tres o cuatro semanas.

El Pouligny-Saint-Pierre es uno que procede del Loira, en el centro de Francia. Es en forma de pirámide de 250 gramos. Se elabora con leche entera de cabra. Según los expertos en la materia, sabe muchísimo mejor cuando desarrolla moho azulado.

Uno de los quesos de cabra más famosos es el Sainte-Maure, el cual se elabora artesanalmente. Es de la región central, departamento de Indre y Loira y de algunos municipios limítrofes. Es un rollo ligeramente azulado o blanco, de 14 a 16 centímetros de longitud. Su forma se debe a una brizna de paja en el interior.

También está el Selles-sur-Cher, que es de la zona sur del Loira. Es un cilindro relativamente joven, que se espolvorea con una mezcla de sal y cenizas de carbón vegetal y se deja madurar. Tiene un fino sabor a nuez.

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