Slow
Hiuje es una bebida inspirada en el pueblo semi nómada mashco piro, en Perú / Foto: Cortesía Slow

A Forest es una de las canciones emblemáticas de la agrupación británica The Cure, que cuenta una historia de terror de su líder Robert Smith, en cuyo video el espectador queda “atrapado” en una angustiosa huida a través de árboles que no tienen fin. El sencillo, que cumplirá este 8 de abril 39 años de lanzado -en su segundo disco Seventeen Seconds (1980)-, ha servido de inspiración para Slow, el club nocturno de la española ciudad de Barcelona.

Este bar que ofrece música en directo, se caracteriza por servir tragos de autor. Precisamente ese rockero y gótico tema, sirvió de empuje para que el director del establecimiento, Fran Galera, con el head bartender Fran Mekk y su equipo, desarrollaran y crearan bajo el mismo nombre, A Forest, una carta de bebidas que representara un viaje por los bosques del mundo en 18 cocteles.

La novedad está disponible desde hace mes y medio, con buena receptividad entre sus consecuentes clientes, precisa la periodista y directora de prensa Mar Calpena.

Un viaje inspirador

Slow
Shilin lleva ron venezolano Diplomático Mantuano, y el Formentera vodka Absolut Elyx / Fotos: Cortesía Slow

Para el local de la capital cosmopolita de la región de Cataluña, el menú de cocteles “es la inspiración justa que nos llevó a recorrer los bosques que habitan la Tierra. Empaquetamos toda nuestra ilusión y nos pusimos manos a la obra”.

En ese sentido, precisa Slow: “Acampamos en un claro de luna en medio del bosque de piedra de Hunan y nos fuimos hasta el Amazonas, pasando por las sabanas australianas. Visitamos bosques y más bosques buscando la piedra filosofal que convirtiera el espíritu de la tierra en el más delicioso néctar, pura alquimia que nos llevara a descubrir como extraer la esencia de la tierra y meterla en una copa. El bosque nos ha dado toda la inspiración y los elementos necesarios para poder llevar a cabo este gran viaje a través del mundo verde y poder traerte lo que hemos cosechado directo a tu paladar”.

El coctel Shilin, por ejemplo, está elaborado con el venezolano Ron Diplomático Mantuano, licor casero del té chino ahumado Lapsang Souchong, mermelada de higos y amargo de Angostura.

Así lo describen sus creadores: “Despertamos en un claro de luna rodeados de las montañas de Pandora. ¡Fascinante! Nos han dicho que entre las rocas nacen unos brotes de té ancestrales, el primero de los ingredientes mágicos que nos ha encargado el druida…¡Vamos allá! Bien, esto empieza a funcionar”.

Para disfrutarlos

Slow
Las bebidas exóticas Tuamotu, Picea y Froallo / Fotos: Cortesía Slow

El llamado Hiuje contiene el vino Oloroso Don Nuño Lustau, pisco, coñac, sirope casero de chicha morada, puré casero de tamarindo, zumo de lima y cilantro. Viene con chips de boniato, plátano y yuca. “Ahí estaban los mashco piro (pueblo semi nómada que habita en Perú), antiguos amigos. Nos esperaban para entregarnos su última cosecha de ese maíz tan especial que solo ellos cultivan, ese grano mágico que necesitamos para el brebaje. ¡Bendito Hiuje!”.

El Formentera es un coctel para dos personas. Lleva vodka Absolut Elyx infusionado con nuez, licor herbal, licor de crema de cacao y cordial de lima. Tiene planta herbácea eneldo, algas asiáticas hijiki y wakame, rambután y trigo.

Frailejón es hecho con tequila Ocho Curado, ron jamaiquino, miel de trufa, licor herbal, salvia, amargo de Angostura, sirope simple y soda de limón. Aparte lleva hojas de salvia, arena de galleta de chocolate y café, granos de café, anís estrellado y perfume de lluvia.

Otro es Froallo, elaborado con ron Brugal 1888, ron blanco, agua de apio casera, miel, mostaza de Dijon, amargo de Angostura, salsa Lea & Perrins, albahaca, setas, germinados, ras al hanuut (mezcla de especias) y perfume de lluvia.

También figura en la carta el Picea, con ginebra Malfy con Limone, sirope de rosas, licor de cereza, licor de hierbas (amaro). Adicionalmente, lleva un rim de azúcar de rosas y papel de frutos rojos casero.

Descubrirlos y saborearlos

Slow
Los cocteles Frailejón y Quercus / Fotos: Cortesía Slow

Tampoco pasa indavertido Tuamotu. Contiene tequilla Olmeca Altos Curado, licor de azaí, puré casero de plátano, zumo de lima, zumo de piña, sirope de grosella y bitter de vainilla. La base es de piña, gelatica casera, licor de plátano, grosella y frutipan.

También figura Quercus con vodka Stolichnaya Elit infusionado con salchichón, ginebra, vermut blanco, bitter de apio, licor de allium y tomate cherry.

Para Slow, los 18 cocteles que honran los bosques del mundo son para deleitar el paladar. “Es un viaje de sensaciones, donde podrás experimentar la fuerza, la alegría, la tristeza, el amor y la ternura que te hacen sentir los bosques. Recorrerás el globo de norte a sur y de este a oeste para que puedas meter un trozo de cada bosque que hemos visitado en el interior de tus sentidos. Nuestro druida particular Fran Mekk, se ha encargado de elegir cada trozo de fruto, de hierba, de musgo, de flor ya sea en el desierto, en los fondos marinos o en las alturas andinas”, expresan.

También le puede interesar: Le 1802, un templo del ron en París

Comments

comments