Restaurant Viñamar de Casablanca

Una experiencia que amerita dedicarle toda una tarde para vivirla por completo. Esa es la propuesta del restaurante Viñamar de Casablanca, en Chile, cuya visita es como un viaje al Mediterráneo. Su arquitectura, los paisajes que lo rodean y, por supuesto, la comida y la bebida que ofrece hacen del mismo una parada obligada.

Vistas hacia uno de los valles vinícolas más importantes de ese país decoran la estancia, mientras se disfruta de variados y deliciosos platos típicos. El menú hace énfasis en el producto de origen (pescado, mariscos, conejo y cordero, entre otros), y entre sus preparaciones preferidas están los rollitos de pulpo, el cebiche Viñamar, el filete con molleja, el huevo pochado de campo de las dichas y el conejo de Lo Orozco con vegetales horneados. En cuanto a postres se refiere, el cheesecacke de chocolate blanco con salsa de naranjas ácidas resume el espíritu de Viñamar en la materia, donde priva la mezcla de sabores dulces con ácidos y amargos.

La carta rota cada seis meses, se divide en dos períodos (invierno-primavera y verano-otoño) y siempre se concibe teniendo como base productos de las costas de Algarrobo, Tunquén y Quintay.

Como cajas de sorpresa

Ensalada Chile

Las combinaciones de alimentos más insólitas sorprenden a los comensales, así como la presentación de los platos. Ensaladas con vegetales recién cosechados de la huerta y preparados con tanto afán que parecen una obra de arte.

Entrada restaurant

Un menú de degustación puede estar constituido por pulpo en ensaladilla de pimentones marinado en limón piurano, camarones y plátano verde frito en salsa thai, filete y molleja en huevo pochado y gratín de papas, y tarta de chocolate al estilo Macerado.

Pescado Viñamar

Otro ejemplo incluye algún aperitivo que puede ser tártaro de berries, betarraga y queso de cabra o filete de pescado de roca de Algarrobo con pebre de maní y zanahorias baby. De entrada, un carpaccio del campo; como plato de fondo, pescado del día en costra de limón o filete con puré de coliflor, y de postre, creme brulé.

Pescado

Para picar y compartir, la opción puede ser pejerreyes fritos con salsa verde, y ya a modo individual, de segundo, corvina arvejada con ostiones o cordero San Gerónimo con vegetales horneados.

Postres ácidos

Postre

La unión de texturas y sensaciones impide llamarlos simplemente dulces, porque los ácidos hacen presencia para dar ese toque tan especial. Además de los ya mencionados, no puede quedar por fuera el cheescake de queso de cabra, compota de membrillo y helado de syrah.

Postre

Con vinos y espumantes de la viña

Maridaje vinos

Antes de ir a la mesa, aunque puede ser después, es recomendable realizar el tour por la viña, visitar las bodegas y catar vinos como el chardonnay y el sauvignon blanc, entre otros. Un guía se encarga de explicar los detalles del suelo de la zona y las condiciones climáticas que permiten el crecimientos de diversos tipos de uvas. El maridaje se hace con estos vinos y con la ayuda de expertos.

A menos de una hora de Santiago, el restaurant Viñamar de Casablanca bien merece el paseo para deleitarse con gran parte de la gastronomía chilena.

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