pinzas portada

Si hay un utensilio que no debe faltar en la cocina es un par de pinzas. Para aquellas preparaciones donde sujetar alimentos y moverlos de posición es fundamental, ese instrumento es el mejor aliado. Funciona como una extensión de la mano que permite agarrar bien lo que se tiene en cocción.

Sin embargo, no para toda circunstancia se usa el mismo tipo. Hay tareas que no se pueden hacer con la primera herramienta que aparece en la gaveta. Por eso, es importante conocer las diversas clases que existen y cuándo es mejor usarlas.

De acero inoxidable

pinzas acero

Las más comunes en la gastronomía y cocina hogareña y fáciles de manejar. Se utilizan para saltear vegetales con carnes o pastas; sellar y dorar carnes, frutas o vegetales (a la plancha o a la parrilla); sacar alimentos de alguna sopa, agua de cocción, guiso o estofado, y asar pimentones en la estufa. Suelen ser muy duraderas.

El punto en negativo es que para alimentos delicados pueden ser contraproducentes, por ejemplo, al sacar espaguetis de su agua de cocción. Tampoco son recomendables para sartenes de teflón, porque los rayan y estropean.

De silicón o plástico

pinzas silicon

Similar a las primeras, pero estas sí son aptas para sartenes y ollas delicadas. Tienen la particularidad de que sus puntas y parte del mango están hechos con un material plástico, que no afecta las superficies de teflón y permiten un mejor agarre. Son igualmente buenas para alimentos frágiles como ensaladas.

Con estas y las anteriores, hay un problema en común, suelen atorarse trozos de comida en su interior.

pinzas interior

De tijeras

pinzas tijeras

Las pinzas con mango similar al de las tijeras son de gran utilidad. A diferencia de las anteriores, se suelen emplear en frío, fuera de las llamas y casi siempre para servir algún alimento. Con ellas se evita tomar algún ingrediente con las manos. No se aconsejan para los fogones, porque en estos se requiere de rapidez y estas entorpecen el proceso, al tener los dedos metidos en divisiones. Hay alguna que otra excepción, como sacar salchichas de una olla caliente e introducirlas dentro de un pan, genial a la hora de hacer perros calientes.

Para pastas

pinzas pastas pasta

Variedad cuyos extremos presentan una serie de divisiones, similares a las de un peine para el cabello. Son ideales para manejar pastas largas, cuando de servirlas o sacarlas del agua se trata, ya que no las corta ni las amontona. No sirven para tomar otro tipo de alimentos, pues el mango es corto y las estrías pueden romper algún ingrediente.

Son comunes en establecimientos de venta de donas, dulces o golfeados.

Para parrillas

pinzas parrilla

Existe un tipo de pinzas o tenazas especiales para cocinar en la parrilla. Su ciencia radica en la longitud de la misma, alargada para que el cocinero pueda estar alejado del calor, de modo que no se ensucie ni corra riesgo de quemarse. Además, tienen pequeñas estrías que contribuyen a agarrar bien el trozo de carne. Las tradicionales de acero inoxidable se consiguen de tamaños similares y cumplen el mismo propósito.

De cuchara y tenedor

pinzas cuchara

Las terminaciones de esta pinza son diferentes, una en forma de cuchara (redonda y honda) y la otra tiene dos o más puntas, como un tenedor. Las hay con mango uniforme o con mango de tijeras. Son para ensaladas, pues ayudan a agarrar los ingredientes junto con su aderezo.

cuchara pinzas

Para pasar trozos de carne que han sido rebanadas, como en el caso del asado negro, son ideales. Mientras se traslada hacia el plato cada trozo, se hace presión con la parte del tenedor sobre la de cuchara, que recoge de una vez la salsa.

Incluso, es adecuada para pastas largas gruesas.

Para hielo

hielo pinzas

Realmente, solo se aprovechan para tomar cubos de hielo. Sus extremos son como los de las tenazas de las antiguas máquinas de tiendas de videojuegos, donde a cambio de una moneda se podía intentar coger un peluche. Aquellas rara vez tomaban uno de estos juguetes, pues no eran efectivas. Algo así sucede con las pinzas de hielo, son para eso y ya. Sin embargo, con otras sí se puede coger el hielo.

Para repostería o panadería

pinzas dulces

Estas son para manipular los productos y, en ocasiones, son mera decoración. Las más populares tienen terminaciones rectangulares o en forma de ostras. Básicamente, acompañan las canastas de pan o las mesas de postres, pasapalos y bombones.

pinzas panes

Para emplatado

pinzas emplatado

Muchos cocineros cuentan con pinzas pequeñas exclusivas para emplatados delicados. Con estas se sujetan, por ejemplo, pequeños brotes para colocarlos en un punto específico del plato.

Para espinas de pescado

pinzas espinas

Por último, está un instrumento cuyo nombre es más que explícito. Es pequeño, con las puntas aplanadas y rectas para retirar las espinas de los pescados que están demasiado introducidas en la piel. Se parecen a las de un cortaúñas, solo que no cortan sino que aprisionan con fuerza.

Todo cocinero debe tener, al menos, la mayoría de estas pinzas en su casa. Son realmente un aliado a la hora de practicar el arte culinario.

También le puede interesar: Alimentos mexicanos que te parecerán extraños

Comments

comments