paella española

La paella es un plato con diversidad de ingredientes. Por tanto, se puede armonizar con distintas bebidas. Es una de las preparaciones más emblemáticas de la gastronomía tradicional española. La base de la paella es el arroz, siempre redondo, cuyas variedades más utilizadas son bomba, albufera y sénia.

Se elabora en paella (de ahí toma su nombre), un recipiente de hierro, redondo, de poca profundidad y de base plana, con dos asas. Este recipiente puede tener distintos tamaños, en función del número de comensales.

Según Wikipaella, asociación sin ánimo de lucro de difusión cultural de la paella, hay tres grandes grupos de paellas: la paella valenciana, el arroz a banda / senyoret, y la paella de conejo y caracoles.

La paella
Paella valenciana // Imagen: mrblmoreno – www.freepik.es

La paella valenciana clásica contiene ingredientes variados como conejo, pollo, tomate, pimentón, azafrán, garrofón, tavella y judía ferradura (tres clases de alubias autóctonas de la Comunidad Valenciana). También, en menor grado, alcachofas, pato, caracoles, ajo y romero.

El arroz a banda o arroz del senyoret se elabora con ingredientes como el caldo de pescado, azafrán, gambas, tomate, sepia, ñoras, rape, calamar y clóchina.

Por último, la paella de conejo y caracoles contiene, además del conejo y los caracoles, ingredientes como el pimiento rojo, el azafrán, tomate, pimienta negra, garbanzos y hierbas como el tomillo y el romero.

Puede que no lo sepa: todas las paellas, sin excepción, se cocinan con aceite de oliva virgen extra.

En la actualidad, se elaboran paellas con otros ingredientes transgrediendo las recetas tradicionales. Así, podemos encontrar paellas mixtas, donde se juntan ingredientes de tierra y mar. También las paellas con carne de cerdo ibérico o las de verduras tienen gran aceptación.

La paella se encuentra fácilmente en los menús del día de restaurantes cotidianos. No obstante, es un plato que suele comerse en familia los domingos.

Maridajes para la paella

Champagne de larga crianza para paella valenciana
Champagne para paella // Foto: Carlos Aranguren

A una paella valenciana clásica le puede ir muy bien un espumoso de larga crianza. Los espumosos de crianzas largas tienen más potencia, más sabor y una estructura más compleja. Unas características que combinan muy bien con la mezcla de sabores de las paellas valencianas clásicas.

Si la paella que tomamos lleva alcachofa, la elección irá mejor encaminada hacia una manzanilla o un fino en rama. Ambos vinos se presentan sin filtrar. La manzanilla es un producto original de Sanlúcar de Barrameda. Se elabora con uva palomino en el marco de Jerez. El fino, si se elabora con uva palomino, es de Jerez. Si se elabora con uva Pedro Ximénez, es de Montilla-Moriles. Todos sabores andaluces.

Para el arroz a banda sugerimos un vino blanco joven y seco. Si focalizamos en vinos españoles, son idóneos los vinos de Rueda, alguna garnacha blanca de Madrid o mediterránea, o un godello de la zona de Valdeorras. Si nos decantamos por vinos de otros países, un Chablis, que procede de la zona de Borgoña, siempre es un valor seguro.

La paella de conejo y caracoles pide a gritos un tinto joven de zonas cálidas. Por proximidad a las zonas de origen de la paella, resulta una armonía excelente acompañarla con tintos de Jumilla, Bullas y Alicante.

Paella y vino rosado
Vino rosado para una paella de verduras // Foto de Kaboompics.com en Pexels

Las paellas de verduras suelen conjugar muy bien con vinos rosados y con albariños, estos últimos, vinos blancos atlánticos.

La contundencia de una paella de ibéricos se verá ensalzada aún más, si cabe, con un vino que refresque como un Riesling alemán o alsaciano.

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