Cédric Grolet
Foto: Pierre Monetta

La creatividad y el arte de los reposteros pueden llegar a confundirnos la mente. Basta con observar las maravillas del chef francés Cédric Grolet (nombrado el mejor repostero del mundo en 2018 por The World’s 50 Best) para terminar totalmente confundidos.

Higo / Foto Pierre Monetta

En los postres de Cédric hay belleza, técnica y sabor. Las texturas, combinaciones de sabor, colores, aromas y diseños en los que se especializa van encaminados a la ilusión óptica, pues casi todos sus postres parecen frutas hasta que se sirven y es revelada su identidad.

Cédric Grolet
Foto: @cedricgrolet

Uno de los más famosos, el limón, es creado con cuajada casera de limón, limones escalfados, chocolate blanco, ganache de yuzu y una cobertura de limón amarillo. Para imitar la piel de esta fruta, Grolet usa un spray de limón y azúcar, y finaliza el postre con un aerógrafo con pintura comestible dorada.

Grolet también recrea postres clásicos, como la tarta de manzana. Otro de sus emblemáticos (además de las frutas) es el cubo de Rubik, elaborado con 27 pastelitos individuales con diferentes texturas, sabores y colores que finalmente componen un solo postre.

Postres más saludables

Cédric Grolet
Lima / Foto: Pierre Monetta

Por si fuera poco, este repostero quiere lograr que la pastelería sea más saludable. Así es que juega mucho con frutas y especias. Eso no quiere decir que haga tortas bajas en calorías, pero busca que los ingredientes naturales estén muy presentes en sus creaciones.

“Intento crear postres con la menor cantidad de azúcar posible y en los que el sabor natural predomine sobre todo”, dice Grolet, quien sigue el ejemplo del famoso chef francés Alain Ducasse, uno de sus maestros. “Es muy importante para mí demostrar lo que la naturaleza ofrece a través de la creación de postres basados en las estaciones y los productos disponibles por temporadas”, agrega.

Rosa / Foto: Pierre Monetta

Cédric Grolet es un maestro de la técnica francesa denominada trompe-l’oeil, que significa “engañar al ojo”, precisamente porque sus creaciones despistan al comensal. Actualmente, es jefe de repostería en Le Meurice de París y lidera la boutique pastelera Le Meurice’s Pastry.

“La pastelería, en cierta medida, es como la pintura, por lo que para mí fue algo natural llegar al mundo de la repostería”, señala. Su pasión por los colores fue heredada de su abuelo, que era pintor de profesión, y surge del deseo de crear cosas nuevas cada vez, elementos con los que puede jugar en su actividad repostera.

Cédric Grolet
Foto: @cedricgrolet

Sus creaciones requieren mucho tiempo, paciencia y técnica para que queden absolutamente perfectas.

Sin duda alguna, son obras de arte que los dejarán boquiabiertos.

También te puede interesar: Hallan trozos de pan milenario en Jordania

 

Comments

comments