Roscón de reyes
Foto: 123rf

La Navidad es dulce y tradición. Pero existen algunos postres y platillos que van más allá de esta afirmación. Tienen siglos apareciendo en las mesas españolas y se han convertido, incluso, en una forma de entender esta época del año para todo un país, con su historia y sabor. El roscón de reyes es el mejor y más claro ejemplo de ello, llevando consigo una marca desde el siglo XVIII.

Un postre de reyes y esclavos

Roscón de reyes

Algunos dicen que el rey francés Luis XV, llamado el Bien Amado, fue el gran promotor de este postre que, aunque por su nombre parece que se come el 6 de enero, diciembre no espera sin él.

El cocinero de entonces de la Corte, de origen eslavo, quiso agasajar al monarca el día de la Epifanía con un roscón tradicional de su tierra, pero con una sorpresa en su interior: un medallón de diamantes que compró gracias a la colaboración de otros miembros del servicio.

Poco a poco la tradición se fue perdiendo en Europa del Este, pero Luis XV quedó encantado con el invento. Se dedicó a difundirlo entre sus amigos, la aristocracia francesa y europea, pero con la diferencia de poner dentro del bizcocho una moneda como sorpresa.

Así fue como, a lo largo del siglo XVIII, llegó a España, donde aún perdura en todas las casas. Aunque son especialmente vistos en Madrid y Sevilla, con una repostería navideña especial.

Otros afirman que su origen data del siglo II a.C., cuando, a mediados de diciembre, tras la finalización de los trabajos en el campo y a lo largo de una semana, se realizaban las Saturnales, unas celebraciones paganas.

Los esclavos de entonces dejaban una haba dentro del postre para desear prosperidad y fertilidad al que le tocara por sorpresa en su trozo.

Azahar, limón y naranja

No hay ingredientes secretos, sino la vistosidad al ojo, lleno de confituras y frutas que asemejan joyas, así como el regalo en el interior. El bizcocho se prepara con harina, leche, levadura, huevo y mantequilla, con un toque de azahar, y piel de naranja y limón para armonizar.

El roscón también suele rellenarse con cremas, cabello de ángel, nutella o chocolate. Esto varía de acuerdo a la región. Por ejemplo, en Cataluña es usual conseguirlo con crema catalana o rellenos con mazapán.

Dónde comprar el roscón de reyes en Madrid

  • La Miguiña es una panadería donde puedes comprar también pan ecológico y artesano de masa madre. Pero el protagonista aquí es su roscón de Reyes. Elaborado con ingredientes naturales artesanalmente, sin aditivos químicos y horneados a diario. Dirección: Calle de Teruel, 26.
  • La Antigua Pastelería del Pozo es una de las más antiguas de la capital, con sus productos artesanales. En este caso, el roscón lo hacen con un hojaldre especial que algunos expertos han definido como el mejor hojaldre de Madrid. Dirección: Calle Pozo, 8.0
  • La cadena San Onofre, regentada por la familia Guerrero Picón, es famosa por la calidad de sus dulces y bombones. Para el roscón se hacen unas colas eternas, pero vale la pena, incluso se puede salir con círculos de brioche. Destaca por sus originales rellenos, porque además de los habituales (chocolate o cabello de ángel), los hay de avellana, crema de Málaga, frambuesa y naranja. Dirección: Calle de San Onofre, 3.
  • La Duquesita es una pastelería clásica de Madrid, de gran calidad y servicio. Tienen muy buenos croissants y palmeras de chocolate que se pueden combinar con la compra del roscón, que es un poco más caro que en otras pastelerías pero merece la pena. Su panettone también fue premiado como el mejor panettone artesano de España en 2017. Dirección: Calle Fernando VI, 2.
  • El Horno de Babette tiene un roscón de reyes tan bueno que tuvieron que abrir una web especial para que sus clientes lo reserven. Es especialmente jugoso, fruto de un proceso de fermentación muy lento, de 18 horas, y solo emplean los mejores ingredientes, como piel de naranja y limón ecológicos o un agua de azahar exquisita.
  • Pomme Sucre es un local pequeño pero acogedor, con una decoración vintage y uno de los mejores hojaldres. Todos sus pasteles y roscones se hornean a diario. El resultado es un postre muy esponjoso que se puede rellenar con nata o con chocolate. Dirección: Calle del Barquillo, 49.

También puede interesarte: El mejor Panettone artesano de España en 2018

@Patifini

Comments

comments