Decoración de platos

Decorar un plato es una forma de volverlo aun más apetitoso y atractivo, siempre que se haga con buen gusto y algo de sentido común. Para evitar que tus buenas intenciones se pierdan en una ejecución inadecuada, te damos una lista de cosas que debes evitar a la hora de escoger tu montaje.

1. No uses detalles no comestibles: por más bonitos que sean, adornitos de cerámica, plástico o metal no pertenecen a un plato. Además de resultar potencialmente peligrosos (en especial para niños), tu comensal puede decepcionarse al darse cuenta de que no son comestibles.

2. No pintes de colores poco naturales: está bien dar un toque de amarillo a un arroz o de rosa a una crema, pero cuando mucho azul, púrpura o negro son parte de tu paleta de colores, algo en el inconsciente de tu comensal disparará un mensaje que dice “tóxicos a la vista”, y no queremos eso.

3. No dejes huellas digitales visibles: algunos alimentos, como chocolate y mantequilla, son muy sensibles al tacto; otros, como la gelatina, logran captar a la perfección los rastros de huellas digitales. Y una comida que luzca manoseada definitivamente no es atractiva.

4. No alteres la esencia del plato: si tu decoración es completamente extraña a lo que sirves, mejor considera otro lugar dónde ponerla. Colocar una cereza, un chile, una nuez o cualquier detalle en un plato que no lo contiene ni se complementa con ello, es mala idea.

Decorar platos5. No seas monocromático: si sirves varios alimentos y todos son del mismo color o de colores similares, tu plato se verá aburrido y poco apetitoso. Mejor planea tu menú para brindar colorido, y busca tonos que creen contraste.

6. No busques altura sin sustancia: sabemos que la altura de un plato es impactante y está de moda, pero no todo puede convertirse en un rascacielos en tu plato. Evita presentaciones altas que sean tan frágiles que el menor temblor en la mano, al servir, haga que lleguen derrumbadas.

7. No dejes el borde del plato sin limpiar: salpicones, migajas, restos de harina o cualquier alimento que haya ensuciado el borde del plato al servir deben ser cuidadosamente retirados con la ayuda de un paño limpio. Dejar esto es señal de descuido y se ve terrible.

8. No te dejes arrastrar por las modas: está bien tomar nota de las tendencias actuales, pero si siempre decoras según viste aquí o allá, nunca vas a desarrollar tu propio estilo. Mejor piensa en la ocasión, tus gustos y la forma de ser de tus comensales, y deja que tu creatividad brille.

9. No olvides tener un protagonista: toda gran imagen tiene un punto de atención principal; decora buscando destacar algo específico, así tu propuesta será coherente y todo se verá más armónico y limpio.

10. No uses platos deteriorados: por último, pero no menos importante, ya que en el afán de montar un bello menú quizá no pienses que el plato es fundamental, pero si este está roto, fisurado o simplemente es horrible, tu esfuerzo se irá cuesta abajo.

Finalmente, te invitamos a ver este video del chef Mrugank Desai que muestra varias técnicas de emplatado, específicamente, con salsas. Despertará tu imaginación.

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