Fuentes del Silencio
Sala de barricas en la bodega española Fuentes del Silencio // Foto: Fuentes del Silencio

Crianza, reserva y gran reserva, ¿qué significa? Es posible que se haya encontrado entre sus manos con un vino clasificado con una de estas tres designaciones. Es una manera de clasificar los vinos en función de su envejecimiento, y que solo se aplica a los vinos españoles. Los chilenos, por ejemplo, emplean el término Reserva para referirse a la graduación alcohólica.

Vinos crianza

Si hablamos de tintos, son vinos que envejecen durante un mínimo de 24 meses. En estos dos años deben pasar un mínimo de seis meses en barrica de roble. No obstante, las denominaciones de origen Rioja y Ribera del Duero son aún más severas. Ambas consideran que, para obtener tal calificación, el vino tiene que envejecer en barrica de roble durante un año. El resto de tiempo de envejecimiento se produce en botella.

Respecto a los vinos rosados y blancos, el envejecimiento para poder considerarse crianza es de 18 meses, seis de ellos en barrica de roble.

La característica más reconocible de un vino crianza es, en líneas generales, su equilibrio entre la madera y la fruta.

Vinos reserva

Los tintos reserva deben pasar por un envejecimiento de, mínimo, 36 meses. De estos meses, doce han de ser en barrica de roble. Los dos años restantes, en botella.

Si nos vamos a rosados y blancos, el tiempo de crianza para considerarlos reserva se reduce a los 24 meses. El envejecimiento en barrica de roble ha de ser de un mínimo de seis meses. El resto de tiempo, en botella.

Los vinos reserva suelen ser vinos elegantes, adecuados para tomarlos tras su compra, aunque también tienen capacidad de perdurar unos cuantos años más.

Vinos gran reserva

El tiempo de envejecimiento de los vinos gran reserva es de 60 meses. De estos, el vino ha de permanecer un mínimo de 18 meses en barrica. En este caso, Rioja y Ribera del Duero son más severas fijando un mínimo de 48 meses.

Rosados y blancos tienen una crianza menor. De un total de 48 meses, seis de ellos el vino tiene que envejecer durante un mínimo de seis meses.

Actualmente son pocas las bodegas que elaboran grandes reservas. Cuando los elaboran, eso sí, suelen proceder de grandes añadas. La característica principal de estos vinos es que son muy aptos para guarda. Es decir, para abrirlos pasado el tiempo de su adquisición.

Bodega Fuentes del Silencio
Bodega Fuentes del Silencio en España // Foto: Fuentes del Silencio

Qué esperar de los vinos crianza, reserva y gran reserva

Aunque los procesos de crianza largos en el vino buscan obtener ejemplares muy especiales, ninguna de las tres calificaciones garantiza un vino de calidad excelsa. En líneas generales, a mayor tiempo en barrica, más posibilidades de lograr un vino elegante y sabroso. La madera aporta estructura, profundidad y vivacidad. El quid de la cuestión está en saber trabajar las maderas. Esto es, jugar con la edad de las barricas, utilizando distintos porcentajes de barricas nuevas y otras usadas en la crianza de vino durante dos o tres años.

Así, los vinos crianza, reserva y gran reserva pueden resultar ser grandes vinos, pero es importante conocer un poco sobre los procesos de envejecimiento de la bodega.

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