Sentido del Olfato en una cata de vino
El sentido del olfato influye en la apreciación del vino

El olfato es muy importante al momento de catar una buena copa de vino. Junto al gusto, es un sentido que debe estar afinado, porque está presente durante todo el proceso. Por eso es importante cuidarlo y agudizarlo al máximo, para sacar provecho de las cualidades que un ejemplar tiene para ofrecer.

Además, boca y nariz guardan una estrecha relación. Por ende, entrenar la segunda puede potenciar aún más lo que percibe y saborea la primera. A continuación algunos consejos para ser un olfateador preciso.

Sin miedo

Sentido del Olfato en una cata de vino
Hay que intentar recordar los aromas que se perciben cada vez que se disfruta de un vino

El vino se debe oler sin hacer ningún tipo de movimiento. Luego, la copa se agita suavemente para airear la bebida y que sus características afloren. Ambos pasos hay que hacerlos con decisión, llevando la nariz adentro de la copa, para recibir los aromas como se debe.

La recomendación es concentrarse, incluso cerrar los ojos, de ser necesario. Hay que identificar fragancias que desprenda la bebida para tener una idea del perfil del vino.

Enemigos del olfato

Al asistir a una cata de vino, es casi un pecado estar muy perfumado. Esto se debe a que los aromas pueden interferir con los de la bebida, haciendo que la nariz se confunda entre ambas cosas.

Asimismo, hay que cuidar que si se va a servir alguna comida, esto se haga a cierta distancia de la cata, ya que el olor de los alimentos puede colarse y hacer que se perciban elementos no propios del fermentado de uvas.

Un mundo de aromas

Sentido del Olfato en una cata de vino
La concentración es importante al oler un ejemplar

Expertos del sector vinícola aconsejan convertirse en olfateadores curiosos. Todo lo que nos rodea tiene un olor característico que determinar, lo que ayuda a afinar el sentido. Esto puede hacerse al recorrer lugares con mucha vegetación, florerías o al cocinar, oliendo los diferentes ingredientes que se utilicen.

Mantener en la memoria

Siguiendo el paso anterior, una buena idea es formar “una base de datos” de olores. Intentar recordar a qué huele cada cosa hará más fácil la tarea de distinguir lo que expira la copa.

Como ejercicio, se puede incluso olfatear cosas sin mirarlas, intentado adivinar lo que se tiene enfrente.

Con la práctica es posible convertirse en un Jean-Baptiste Grenouille, popular personaje de poderoso olfato, protagonista de la novela El Perfume (1985), del alemán Patrick Süskind.

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