Riesling
Riesling

El Riesling es la uva estandarte de Alemania. Es proveniente de las regiones del Mosel y el Rhin. Las condiciones geográficas de estas zonas da nacimiento a estos vinos magníficos, delicados, de poco cuerpo y de baja graduación alcohólica, pero de intenso sabor. Para muchos, es considerada una de las mejores castas de uva blanca.

A partir de esta cepa se elaboran vinos semisecos y también es empleada para desarrollar la Botrytis cinerea, la llamada “noble podredumbre”, un hongo que deshidrata la fruta y concentra los azúcares para dar deliciosos vinos dulces.

El Riesling se caracteriza por ser una casta fuerte, y que soporta a la perfección las bajas temperaturas. Suele vinificarse sin madera, desde totalmente secos a totalmente dulces, pasando por toda la gama intermedia.

Otra de las características que hacen a la riesling especial es la pasmosa habilidad para desarrollarse en botella; tomando esos tonos tan característicos de lanolina y queroseno. Dada la alta acidez y la buena estructura y balance que pueden alcanzar, suelen evolucionar durante años. Por ejemplo, en el caso de los vinos secos, muestran su valía luego de ocho años de cosecha.

Riesling, más allá de las fronteras germánicas

En la región francesa de Alsacia se da una gran calidad de vinos Riesling, con clasificación Grand Cru. Los vinos en este caso suelen ser secos, produciéndose dos versiones dulces, “Vendage Tardive” de recolección tardía, y “Sélection de Grains Nobles”, generalmente ya con uvas afectadas por Botrytis.

Características de cata de un vino Riesling

A la vista salta un color amarillo paja. En nariz puede apreciarse un delicado bouquet floral con notas especiadas. También puede evocar aromas a manzana verde y ciertos cítricos.

En boca puede manifestar sabores a piña, lima y a veces canela. Dada su sensibilidad ante el terroir, el Riesling puede presentar en boca, también, sabores cítricos, melocotón o manzana verde. Esto sin perder su identidad y personalidad característica.

Los Riesling semi secos acompañan estupendamente los frutos del mar, pescados, aves y ciertos platos de la cocina china como el pato laqueado. La temperatura de servicio de un Riesling, la cual le permite al vino exponerse delante de nosotros destacando sus aromas y sabores, no debe sobrepasar los 10°C.

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