Merlot

El Merlot es una de las uvas más conocidas y cultivadas en el mundo del vino. Originalmente son oriundas de la región de Burdeos, en Francia; sin embargo hoy día se encuentran cultivos de esta cepa en casi todo el mundo. Su popularidad es tan grande que compite cabeza a cabeza con el Cabernet Sauvignon.

Merlot es, a menudo, envejecido en barricas de roble; no para suavizar sus taninos sino para darle mayor cuerpo. Durante el proceso de producción, las uvas Merlot deben ser recogidos inmediatamente después de la maduración. De este modo se evita que sobre maduren y pierdan su acidez.

El Merlot se hace a menudo como un vino monovarietal, ya que tienen un sabor más ligero mucho más afrutado. Aunque esta no es una condición estricta. Esta cepa suele mezclarse también con otras cepas para crear una bivarietal interesante. Un ejemplo de ello es cuando se ensambla con Cabernet Sauvignon, resultando en un caldo suave, carnoso y con estructura.

Características de cata del Merlot

Entre las grandes características del Merlot se encuentra su capacidad para producir vinos livianos, con tanicidad moderada, ligeros, afrutados y dulces. En vista se muestran con intensos colores rubíes con tintes violáceos. Dependiendo del terroir, el Merlot maduro puede apreciarse con un color más intenso y oscuro.

En nariz un vino Merlot se muestra con bouquet aromático y delicado. Predominan los aromas que evocan al cassis, cuero, humo, grosellas, frutos rojos, trufa y pimentón dulce. En boca se muestra como un caldo amable, con notas a ciruela, uva pasa, miel y menta.

Armonía y servicio del vino

Los vinos Merlot son ideales para ser disfrutados cuando son jóvenes; sin añejamiento en botella y con apenas un paso de pocos meses por barricas de roble. El resultado es un vino amable, sedoso y con poca cantidad de taninos. Sin embargo, cuando se deja madurar el vino mejora y adquiere una estructura mucho más compleja y cautivadora. Como varietal resulta en vinos de evolución rápida, con aromas frescos, frutales y elegantes al paladar.

Son ideales para ser degustados a una temperatura de servicio ente 16º y 18º. Armoniza muy bien con carnes de caza, como pato y conejo; arroces, verduras asadas, platos de legumbres, frutos secos y quesos semiduros.

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