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Lo orgánico está en el tapete. Bien sea por salud, por necesidad o por moda, la gente está buscando alimentarse mejor. Porque está comprobado que muchos de los componentes industriales utilizados en la agricultura y en los comestibles procesados pueden ser fuente de enfermedades para el ser humano. Los vinos orgánicos se unen a esta tendencia saludable. Con un mercadeo impresionante han sabido posicionarse en nuestras copas y en nuestras mesas. Tanto es así que ya las grandes tiendas de vinos y cadenas de supermercados en muchas partes del mundo, han reservado una sección especial a los vinos de este género.

Tradicionalmente el vino ha calado en las sociedades por placer que produce beberlo. En la actualidad se ha creado una confusión en torno a si, al provenir de un manejo orgánico, se va a perder el encanto de esta bebida. Y por otro lado hay quienes creen que por ser orgánico es mejor que todos los demás. Ninguna de las dos teorías son absolutamente ciertas. Los vinos orgánicos no pierden la magia y tampoco son necesariamente mejores. Sencillamente son una opción para aquellos que se han decidido por estilo de vida más saludable y amigable con la naturaleza.

Recolectores en Viñedo Orgánico

Características principales de los vinos orgánicos

Estos provienen de viñedos orgánicos. Un viñedo orgánico busca evitar el uso de productos sintéticos para eliminar malezas, insectos y hongos. En su lugar, utilizan métodos un poco más rudimentarios y amigables con el mismo ecosistema. Tampoco utilizan fertilizantes para nutrir la vid. Esto significa que la actividad vitícola deja menos residuos químicos en el suelo, la atmósfera, el agua de la superficie y la misma planta.

Sin embargo, los vinos orgánicos no son totalmente naturales. En primer lugar porque la bodega debe asegurarse de que el vino no se dañe. Por tanto, deben agregar sulfitos, como mínimo, para evitar la formación de microorganismos indeseables. Los sulfitos son también el conservante para mantener el vino sano en las estanterías y en su larga cadena de distribución. Otra práctica muy habitual en la mayoría de las bodegas es la inducción de levaduras artificiales, enzimas, ácido tartárico e incluso glucosa. Todo va a depender de la cosecha que se obtuvo, del vino que se quiera lograr y de las técnicas del enólogo.

El aspecto saludable de estos vinos radica en que son elaborados con uvas que carecen de sustancias externas contaminantes. No obstante, el sabor y aroma del vino orgánico no es fácilmente distinguible para cualquiera. Sólo los más entrenados llegan a percibir a penas unas características más rústicas en ellos. Con respecto al precio, son definitivamente un poco más caros. El costo de producción es más elevado al aumentar el costo de mano de obra.

Ovejas pastando en el viñedo

¿Orgánico es igual a Biodinámico?

El término orgánico no tiene el mismo significado que biodinámico. Los vinos biodinámicos también se han puesto de moda. Sin embargo se trata de una corriente un poco más elevada. Ya que estas bodegas tienen una visión naturista del universo y persiguen un fin más noble: alcanzar la autosuficiencia ecológica. Y también aplican consideraciones éticas, espirituales y hasta esotéricas.

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