Vodka Nuuk Casa Oliveira
Foto: Cortesía Casa Oliveira

Son buenas nuevas para los amantes del vibrante Moscow Mule o del mundano Cosmopolitan -atención fanáticos del Sex on The Beach o del Bloody Mary-: Casa Oliveira ha lanzado Nuuk, su vodka premium hecho en Venezuela sobre la base de melaza natural fermentada (no solo de papa y cereales proviene el vodka) con la pureza que garantiza un triple filtrado.

“Buscamos darle respuesta a las altas expectativas que tiene el consumidor venezolano que es conocedor y que entiende la calidad de los productos. Mantener ese estilo de vida es hoy un reto (en el país) y para nosotros es una oportunidad, pues ofrecemos una bebida premium a un precio accesible. De esa necesidad nace Nuuk”, introduce Arturo Maia, director de mercadeo de esta distribuidora de licores que suma 57 años de trayectoria, cuyo portafolio es 99% importado.

Limpio y equilibrado

Vodka
Foto: 123rf

Dos años, entre pruebas y controles de calidad, invirtió el equipo multidisciplinario de Casa Oliveira hasta llegar a un destilado con las características deseables de un buen vodka: cristalino, suave, neutro. Todo aquello que le convierte en un lienzo apetecible en coctelería o en un espirituoso disfrutable en las rocas.

“El vodka debe ser neutro, que te permita degustar otros ingredientes en un coctel y bien balanceado para quienes lo prefieran solo”, refiere Sergio Guzmán, gerente de trademarketing de destilados y fortificados de Oliveira.

Ese es el quid del asunto: la perseguida neutralidad -o la llamada “ausencia de sabor”- del vodka, un rasgo codiciable. Aunque algunas marcas regalan (muy sutilmente) notas particulares, textura e, incluso, dulzura, como las que parten, justamente, de melaza. Una cualidad discretamente perceptible en Nuuk.

“Es un producto bien adaptado a nuestro paladar. El venezolano va mucho por un toque dulzón en las comidas”, indica la sommelier Belkis Croquer.

La decisión de la firma de optar por la melaza obedece a varias razones: se consigue en el país, es de excelente calidad y abarata los costos, lo que deriva en un producto competitivo en el mercado.

Sin aditivos, colorantes ni esencias

Nuuk Vodka
Foto: Cortesía Casa Oliveira

Es ese sistema paciente que es la destilación en columna lo que permite que el alcohol obtenido durante la fermentación (en este caso, de la melaza) se vaya despojando de impurezas. Una, dos, tres veces y hasta más.

“Cuando se hacen destilaciones continuas fraccionadas y muy lentas obtienes un producto incoloro, con buen brillo, sin ninguna partícula -explica Croquer-. Digamos que vas separando cabeza, corazón y cola. Dejas lo mejor del corazón y vuelves a destilarlo. Así vas obteniendo un producto más puro. Lo que queda es un alcohol súper neutro y con muy bajas trazas de los llamados congéneres, que es lo que genera la resaca”.

Vodka tonic
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A diferencia del whisky, el vodka no es añejado. De allí que no adquiera posteriores sabores y aromas provenientes de, por ejemplo, maderas. No obstante, puede contemplar ciertas adiciones para “terminarlo” o “corregirlo”, como azúcar, glicerina o ácido cítrico, cuyo objetivo principal es suavizar la aspereza. En el caso de Nuuk, al alcohol no se le suman aditivos, colorantes ni esencias. ¡Que se exprese por sí solo! “Cualquier duda que pudieras tener te la aclara el propio vodka”, indica Sergio Guzmán.

“Es elegante, no es invasivo. El aroma es muy sutil, muy plano; de hecho, si lo tomas seco no es un producto que regaña, aun cuando son 40 grados”, agrega la sommelier Croquer.

Una discreción que agradecen los cocteles clásicos o las novedosas mezclas que los mixólogos suelen concebir. David Bello, de la Academia Venezolana de Bartenders, lo sugirió con jarabe de frambuesa, jugo de limón y clara de huevo. De su lado, Sergio Guzmán extiende que, cuando opta por tomarlo solo, le agrega una roca de hielo y un twist de limón.

Cocina y Vino hoy invita a intentarlo con el Moscow Mule.

Moscow Mule
Moscow Mule / Foto: 123rf

Ingredientes

  • 2 oz de vodka
  • 3 oz de cerveza de jengibre (ginger beer)
  • 1/2 oz de jugo de limón
  • Hielo picado

Preparación

  • Llenar 3/4 de una coctelera con hielo picado. Incorporar el vodka y el jugo de limón y agitar hasta que esté bien frío, unos 15 segundos.
  • Verter en la taza de cobre (o en un vaso highball) llena con hielo picado y completar con cerveza de jengibre. Decorar con unas hojas de menta fresca o rodajas de limón.

Coordenadas: NuukVodka y @CasaOliveiraImport

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